En el Congreso, Solanas plantó pinos y sembró críticas

El candidato de Proyecto Sur apuntó contra Néstor Kirchner, Mauricio Macri y Alfonso Prat-Gay; apeló a los indecisos y negó una polarización de la elección
El candidato a diputado nacional Fernando "Pino" Solanas renovó ayer su rito preelectoral de plantar pinos en el Congreso y no se privó de criticar con dureza al kirchnerismo, al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y al primer postulante del Acuerdo Cívico y Social, Alfonso Prat-Gay.

Pero, fundamentalmente, el cineasta aprovechó la situación para apelar a los electores indecisos de la Ciudad, con los que aspira a disputarle el segundo lugar de la votación del 28 a la fuerza de Elisa Carrió. Según la última encuesta de Poliarquía publicada por LA NACION, Solanas cosecha la adhesión del 13,1% del electorado, detrás de Gabriela Michetti (32,7%) y Alfonso Prat-Gay (18,4%).

Sobre las escalinatas del Congreso, rodeados por algunos de los pinos plantados antes de los comicios de 2007 y mientras sonreían para los fotógrafos, los candidatos de Proyecto Sur vivieron un momento de distensión en la campaña. Hasta que Pino tomó el micrófono.

El primer blanco de sus críticas fue el Gobierno, al que acusó de continuar las políticas de los ?90. "El kirchnerismo representa la misma alianza de Carlos Menem, porque sus socios siguen siendo la corporación bancaria, petrolera, minera y agroexportadora", dijo, aunque luego marcó una diferencia: "Al modelo menemista le sobraba el 50% de la población, mientras que a los Kirchner le sobra el 30%, los 14 millones de pobres".

Sus críticas estuvieron dirigidas también para el "heredero de la modernización menemista", como definió a Mauricio Macri. "Vino con el cuento de la eficiencia y hoy el ciudadano sabe que tiene menos salud, vivienda, educación y transporte, aunque se multiplicaron por 15 los negocios de la Ciudad con los contratistas", señaló.

Siempre desde las escalinatas, y mientras sus compañeros de fórmula sostenían pequeñas macetas con pinos, Solanas continuó con Prat-Gay, al que fustigó por su pasado en el Banco Central y el JP Morgan. "Hay ciudadanos independientes que no pueden acompañar a un diputado que fue cómplice en el secuestro de sus ahorros", expresó, en referencia al corralito de la Alianza.

La mención al electorado independiente se repitió varias veces durante su discurso, una muestra de su intención de apelar a los porteños que aún no definieron su voto. "En Buenos Aires hay una enorme masa de votantes que no ha sido comprada por ningún corralito ideológico y que va a apoyar a quienes son creíbles y tienen propuestas", opinó.

También intentó despegar a su fuerza de la alternativa del "voto útil" entre el Pro y el Acuerdo Cívico y Social. "Esta no es una elección polarizada", dijo, para luego definir a los candidatos de Proyecto Sur como profesionales "ajenos a la corporación política" y referentes sociales conocidos por los vecinos. "Los porteños no van a perder el voto con nosotros", insistió.

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