El Congreso quiere meterse de lleno en la agenda rural

El Congreso quiere meterse de lleno en la agenda rural
La Comisión de Agricultura vuelve a sesionar mañana tras 9 meses sin reunirse.
El debate sobre las retenciones a las exportaciones en el Parlamento no podrá ser eludido por el oficialismo ya que el 24 de agosto vence el plazo de las facultades delegadas por el Congreso al Poder Ejecutivo, contenidas en una maraña de más de 1.900 leyes.

El compromiso que asumió el oficialismo con los bloques opositores fue separar y debatir lo antes posible el tema de las retenciones que está legislado en el artículo 755 del Código Aduanero (ver recuadro). Para el resto de las facultades delegadas se convino una prórroga (está por verse si de 6 meses o de 1 año) y que mientras tanto una comisión bicameral elabore un digesto que ponga orden y establezca cuantas leyes conviene que sigan vigentes, cuáles deben ser reformadas y cuantas derogadas. Sucede que la derrota electoral del kirchnerismo le dio más aire a la doble presión que ejerce una buena parte de la oposición parlamentaria y la Mesa de Enlace de las cuatro entidades agropecuarias, que plantearon derogación de las retenciones al trigo, maíz y girasol y reducción del 35 al 25 por ciento de las retenciones a la soja.

Por lo pronto el kirchnerismo y los principales jefes de las otras bancadas acordaron que mañana, después de nueve meses, vuelva a sesionar la Comisión de Agricultura. El oficialismo pudo ganar un poco de tiempo debido a que primero los legisladores tratarán el proyecto de ley de Emergencia Agropecuaria, que implica un marco para subsidiar en forma directa a los productores afectados por fenómenos naturales. Y por la necesidad de aprobar cuánto antes un plan de fomento para la lechería, en especial para pequeños productores.

Un dato que preocupa al kirchnerismo es que la oposición podría forzar la discusión de los derechos a las exportaciones agropecuarias cuando la comisión de Asuntos Constitucionales que preside Graciela Camaño tenga que emitir dictamen para dar nueva prórroga a las facultades delegadas.

Esta comisión aún no tiene fecha de reunión -aunque se especula que podría ser el jueves- pese a que el 24 de agosto es la fecha límite. Y si bien es cierto que el Congreso atravesó en julio un virtual receso, el oficialismo está haciendo cuentas para saber si todos los soldados siguen siendo leales.

El kirchnerismo ya dijo que acepta discutir este espinoso tema. Tanto el jefe de bloque, Agustín Rossi, como el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, entienden que es preferible dar el debate con la actual composición del bloque ya que cuando se produzca el recambio -el 10 de diciembre- la representación kirchnerista sufrirá 19 bajas y la oposición, si se une, podría imponer sus proyectos. En qué medida está dispuesto a ceder el Gobierno es la incógnita que persigue a los diputados.

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