"El Congreso expresa hoy la falta de ideas"

"El Congreso expresa hoy la falta de ideas"
José Cano, candidato a senador nacional por el Acuerdo Cívico y Social. El legislador sostiene que es posible construir una alternativa al proyecto que encabezan las famlias Kirchner y Alperovich. Anécdotas
EDAD Y ESTADO CIVIL: tiene 43 años y está

casado con la bioquímica Ruth Mira, con quien tienen tres hijos (Juan José, Agustín y Luciano,

de 13, 12 y seis años).

HOBBY: la gran pasión de este odontólogo es ir a pescar con amigos.

El escritor Osvaldo Soriano solía ironizar que, como todo argentino, durante su adolescencia, antes que querer narrar como Roberto Arlt, aspiraba a marcar tantos goles como Angel Labruna. Algo parecido le pasaba a José Cano, primer candidato a senador nacional por el Acuerdo Cívico y Social. En él, el fútbol precedió a la política, hasta el punto de que llegó a jugar algunos partidos amistosos -en época de pretemporada- en la primera del club Central Norte, en el puesto de zaguero o de marcador de punta derecho. La pasión futbolera se filtra en su discurso, incluso sin que él se dé cuenta. Esto se advierte cuando relata que el contacto con la Franja Morada (FM), movimiento universitario del radicalismo en el que ha militado durante su paso por la carrera de Odontología, le picó como "un veneno y para siempre". E inmediatamente aclara a LA GACETA: "no utilizo esta expresión con un sesgo negativo, sino en el sentido del hincha, que es veneno (sic) de un club, al que no lo cambia nunca. Lo mismo me pasa con ciertos principios, ideas y valores".

Cano había pensando dedicarse profesionalmente al fútbol, pero sus padres no estaban de acuerdo. "Mis viejos habían hecho un esfuerzo enorme para que yo llegara a la universidad y no estaban dispuestos a que desistiera fácilmente. Así fue como dejé la carrera de ingeniería y me anoté en odontología, donde entré rápidamente en contacto con la Franja", dice.

Corría 1984; es decir, lo que algunos llaman primavera alfonsinista. El actual legislador fue elegido secretario general del Centro de Estudiantes de Odontología y, desde entonces, no ha abandonado la vida política. "Tras la vuelta de la democracia, lo que se vivía era muy fuerte. Un encuentro regional de la Franja en el aula 'F' de la Facultad de Bioquímica reunía a 400 personas y había que estar preparado para hablar en ese marco", rememora.

Claro que la militancia no era todo en la vida del dos veces consejero directivo y luego miembro del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Tucumán. Aunque toca la guitarra, era el bombisto del dúo folclórico "Cantal", que llegó a ganar en 1987 el primer premio del Primer Festival de la Canción Universitaria. "Como éramos unos descarados, hacíamos de teloneros (sic) de Tito Segura en la peña de Argentinos del Norte", se ríe.

Aquellos tiempos de don Raúl

Dos hechos confirmaron su vocación política: su participación en el proyecto universitario de promoción comunitaria (en tiempos del rector Carlos Fernández) y, ya graduado como odontólogo, su paso por el penal de Villa Urquiza. "Ahí te das cuenta la íntima relación que hay entre pobre, marginalidad y delito", lamenta.

Cano creció en una época en la que la militancia, principalmente animada por los memorables discursos de Raúl Alfonsín, discutía en términos ideológicos. "Pero ahora, como consecuencia de la tragedia que significaron los años 90, sólo hay alineamientos ciegos o portación de apellidos. El único mérito para ocupar un cargo parece ser el de ser esposa, primo o hijo de fulano de tal. La máxima expresión de esta falta de debate y de ideas es que el Congreso se ha reunido dos veces este año: para la apertura del período de sesiones ordinarias y para disponer el adelantamiento de las elecciones", se queja.

Como buen radical aún tiene presente cuando el gobernador José Alperovich era legislador por ese partido (1995-1999). "Teníamos una relación excelente, pero todavía recuerdo cuando le fue a pedir opinión al rector Fernández (yo era el secretario de Asuntos Estudiantiles de la UNT) acerca del ofrecimiento que le había efectuado (Julio) Miranda para que fuera su ministro de Economía. Le dijimos que si pretendía hacer carrera en la UCR iba por mal camino. En 2002, ya él me tentaba para que fuera candidato por el Partido de los Trabajadores. Obvio que esa reunión duró apenas tres minutos. Luego lo he denunciado ante la Justicia provincial y la federal cuando creí que era un deber hacerlo. Eso es lo que él no tolera y lo que nos diferencia de los pseudo opositores", dice.

Cano no rehusa hablar de por qué fracasó un alianza con el ex vicegobernador Fernando Juri. "El no podía liderar un polo opositor cuando siete meses antes había co-liderado el espacio del alperovichismo. Nos parece bien que lo enfrente, pero este proceso tiene etapas. No se puede pasar directamente de un extremo al otro; más cuando durante los cuatro años de la gestión de la que Juri ha participado (2003-2007) la Provincia recibió unos $ 20.000 millones, entre recursos propios y los fondos nacionales. Jamás logramos que esto fuera discutido en la Legislatura", afirma.

Aunque muestra enojo con los radicales que, encabezados por Julio Cobos, fueron seducidos por el kirchnerismo -y también por el alperovichismo-, Cano pide que ahora se priorice el reclamo de unidad de la sociedad. "Mientras nosotros discutimos esto, otros consolidan su hegemonía. Hubo errores de los que se fueron y, también, de los que nos quedamos en la UCR, pero una cosa es más cierta: sin el radicalismo fortalecido no es posible la reconstrucción de una alternativa de país basada en la recuperación de la institucionalidad", remata.

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