El Congreso eliminó retenciones a decena de distritos, incluye al partido de Bahía Blanca

La ley de emergencia agropecuaria que aprobó el Senado las anula por 180 días para 22 distritos y las baja a la mitad en otras 15 localidades. El tema, sancionado por unanimidad, pasó casi desapercibido.
Aunque el Gobierno se niega a tocar las retenciones agropecuarias, y los diputados y senadores del oficialismo impiden que la cuestión se debata en el Parlamento, los derechos de exportación sobre productos agrícolas tuvieron una silenciosa modificación que fue sancionada en forma unánime por las dos Cámaras.

En el proyecto de emergencia agropecuaria por la sequía en la provincia de Buenos Aires, cuyo autor es el peronista disidente Francisco De Narváez, se eliminan por 180 días –prorrogables por otros tantos- las retenciones a los productos que se exporten desde 22 distritos y se baja al 50% lo que deben pagar las exportaciones de otras 15 localidades.

La disposición está contenida en el artículo 4 de la ley que el Senado aprobó poco antes de que se iniciara el debate sobre las facultades delegadas, donde el oficialismo busca una prórroga para que el Ejecutivo siga fijando la alícuota de las retenciones.

La oposición y el agro buscan que se deroguen las facultades, para que sea el Congreso el que fije los derechos de exportación. Los distritos beneficiados pertenecen al sur y suroeste bonaerense.

Bahía Blanca, Coronel Pringles, Guaminí, Tres Arroyos, Puán y Tornquist, entere otros, están entre los que no deberán pagar retenciones.

La reducción al 50% rige para Olavarría, Tandil, Azul, Necochea y otros 11 municipios. La zona, afectada fuertemente por la sequía, es predominantemente ganadera (la exportación de carnes tiene retenciones del 15%), y de siembra trigo y girasol, pero también hay plantaciones sojeras.

La baja de retenciones, que no alcanza a provincias aledañas con el mismo problema (como La Pampa y el sudeste de Córdoba), se convirtió en una curiosidad en momentos en que el oficialismo busca impedir cualquier retoque. Si por la sequía no hubiera qué exportar, no tendría sentido quitar o bajar las retenciones.

Varios opositores, en especial De Narváez, consideraban un triunfo, aunque módico, haber introducido la baja de las retenciones en un contexto político desfavorable.

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