El Congreso de EE.UU., preocupado por la libertad de prensa en el mundo

Por Emilio J. Cárdenas*

El pasado mes de octubre el senador norteamericano del Partido Demócrata Chris Dodd y su colega de la Cámara baja, Adam Schiff, presentaron conjuntamente, en ambas Cámaras, un proyecto de ley al que titularon "ley Daniel Pearl sobre libertad de prensa". Daniel Pearl era, recordemos, un periodista norteamericano que fue secuestrado, torturado y decapitado en Paquistán, en 2003. De allí que la norma vinculada con la creciente preocupación sobre la libertad de prensa en el mundo lleve ahora su nombre.

De resultar aprobado, el nuevo proyecto reformaría la ley de Asistencia Exterior de 1961, obligando a que en los informes anuales del Departamento de Estado sobre los distintos países se incluya una descripción explícita sobre la situación de libertad de prensa, la independencia de los medios y las iniciativas que hubieran podido aparecer en favor de esa libertad.

Además, deberán detallarse aquellos países en los que se produzcan violaciones a la libertad de prensa, incluyendo ataques físicos directos, encarcelamientos, medios indirectos de presión y/o censura por parte de los gobiernos, los militares, los organismos de inteligencia, las fuerzas policiales, asociaciones criminales o grupos armados de extremistas o rebeldes.

En los países en que existan violaciones a la libertad de prensa deberá precisarse si los respectivos gobiernos participan, facilitan o condonan esas violaciones, así como qué medidas se están tomando para preservar la seguridad e independencia de los medios y asegurar el procesamiento de aquellas personas que ataquen o asesinen a periodistas.

Los nuevos requerimientos no son realmente una novedad desde que en los últimos tiempos los informes anuales sobre prácticas en materia de derechos humanos generados por cada Embajada norteamericana, han comenzado a incluir menciones específicas acerca de la situación de los medios en el respectivo país.

No obstante, queda claro que el Poder Legislativo norteamericano advierte, con evidente preocupación, las distintas amenazas que se acumulan contra los medios de difusión y los periodistas en muchos rincones del mundo. América latina está lejos de ser una excepción. En rigor, es una de las regiones donde la preocupación en cuestión está creciendo aceleradamente.

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante la ONU

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