Congreso ya analiza aplicar Ganancias a renta financiera

En silencio, no existe ningún proyecto del Poder Ejecutivo sobre el tema, aunque el kirchnerismo está comenzando a analizar en la Cámara de Diputados un proyecto que intenta gravar la renta financiera, una idea polémica que nunca llegó a cristalizarse hasta ahora en el Congreso y que impactará directamente no sólo sobre los depósitos del sistema financiero, sino también sobre la compraventa de acciones, obligaciones negociables y títulos públicos.
El debate no se iniciará con un pedido de Cristina de Kirchner, sino a través de una iniciativa presentada por alguno de los integrantes del bloque oficialista que trabajan en secreto en la redacción. Es la metodología que el Gobierno vino aplicando para algunas de las leyes más conflictivas que se debatieron en los últimos tiempos.

Y a pesar de la sorpresa que ya está despertando en el Congreso, existen algunos antecedentes recientes que confirman que la idea comenzó a evaluarse hace más de un mes.

El propio Agustín Rossi explicó en el recinto de Diputados que junto con el proyecto de Presupuesto Nacional 2010 se debatirá el financiamiento del gasto para el próximo año. Eso incluye, por ejemplo, la prórroga de la vigencia de todos los tributos que vencen el 31 de diciembre, una lista que incluye el Impuesto a las Ganancias, el impuesto al cheque, el especial de emergencia sobre cigarrillos, parte de Bienes Personales, un capítulo del monotributo (que también se quiere reformar) y hasta la exención a Ganancias para los reintegros y reembolsos a las exportaciones.

El Gobierno quiere aprobar ese paquete antes del 10 de diciembre, cuando perderá la mayoría en Diputados frente a la oposición unificada. Pero además sabe que será el momento en que las provincias, apuradas por la situación fiscal, intentarán subir los porcentajes de coparticipación de algunos de esos tributos.

El oficialismo se comprometió a debatir, al mismo tiempo que el Presupuesto, los proyectos sobre ingreso universal ciudadano, debate que comenzó frente a las denuncias de incremento de los índices de pobreza en el país. El producido de gravar la renta financiera es uno de los recursos que ya se toman en cuenta para financiar ese tema.

Así, el debate por la prórroga de Ganancias será el momento justo para discutir también modificaciones a las exenciones a ese impuesto. La ocasión no es una novedad: ese debate, por ejemplo, en 1996 le sirvió a Eduardo Duhalde para arrancarle a Carlos Menem más financiamiento para el fondo del conurbano y otro tanto para las provincias.

La oposición, frente al tema, tendrá otra crisis. Hasta Alfonso Prat Gay, como economista de Elisa Carrió, planteó la necesidad de avanzar sobre la renta financiera. De ahí que no llame la atención que en el Senado también haya aparecido un intento por gravarla. El proyecto presentado el 14 de julio y que ingresó a la Comisión de Presupuesto y Hacienda el 31 de julio llegó desde la oposición, de la mano del socialista santafesino Rubén Giustiniani y hasta genera roces ya que los diputados sostienen que deben ser ellos la cámara iniciadora en estos temas. No alcanzaría por sí solo para garantizar el avance del tema en el Congreso, pero todo indica que, por lo menos, va preparando el terreno para el debate que se inició en silencio en Diputados.

Exención por eliminar

Giustiniani no se movió demasiado de la idea que siempre circuló por el Congreso para aplicar Ganancias a la renta financiera: elimina la exención en el Impuesto a las Ganancias para los intereses de «depósitos efectuados en instituciones sujetas al régimen legal de entidades financieras» que superen los $ 100.000 de capital original.

Allí incluye las cajas de ahora, cuentas especiales, plazos fijos, depósitos de terceros y cualquier otra forma de captación de fondos por parte de las entidades.

Ese proyecto establece, además, que se gravarán las «ganancias derivadas de títulos, acciones, cédulas, Letras, obligaciones y demás valores emitidos o que se emitan en el futuro por entidades oficiales cuando exista una ley general o especial que así lo disponga o cuando lo resuelva el Poder Ejecutivo». Giustiniani propone también derogar la exención en Ganancias a la diferencia entre primas o cuotas pagadas, y el capital recibido al vencimiento, «en los títulos o bonos de capitalización y en los seguros de vida y mixtos, excepto en los planes de seguro de retiro privados administrados por entidades sujetas al control de la Superintendencia de Seguros».

Finalmente, como todo proyecto que intente gravar la renta financiera, excluye de la exención al impuesto a los «resultados provenientes de operaciones de compraventa, cambio, permuta, o disposición de acciones, títulos, bonos y demás títulos valores, obtenidos por personas físicas y sucesiones indivisas».

Es así casi un modelo que resume los proyectos sobre el tema que se fueron presentando durante años en el Congreso y que hasta ahora nunca tuvieron éxito.

El proyecto, justificado en nivelar la carga de la recaudación impositiva en todos los sectores, incluye su propio cálculo de recursos. Así se presume que por gravar la renta de títulos públicos podrían recaudarse $ 2.932 millones, por intereses sobre depósitos y Obligaciones Negociables $ 943 millones y ganancias de la compraventa de acciones y otros títulos, obtenidas por personas físicas residentes en el país y beneficiarios del exterior estiman que hoy se está dejando de recaudar $ 4.800 millones. En total, estiman una caja extra de $ 8.000 millones, un cálculo similar al que estiman en Diputados.

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