Congelan proyectos para crear un ente de control municipal

Dos iniciativas elevadas por ediles peronistas no encuentran respaldo en el bloque del PJ. Franco y Felipe de Heredia aspiran a que se modifique el actual sistema de fiscalización, en manos de la contaduría general.
Oficialmente ingresaron dos proyectos de ordenanza para que se cree un tribunal de cuentas municipal en la órbita de la capital. Sin embargo, según confiaron a LA GACETA influyentes fuentes del bloque oficialista, ninguna de esas iniciativas llegará a ser debatida por la actual composición del Concejo Deliberante.

De hecho, los referentes del bloque justicialista ya dejaron trascender la decisión de que los proyectos queden archivados en las comisiones de Peticiones y Poderes y de Hacienda y Presupuesto.

Sin hacerlo público, varios ediles dijeron que consideran que la idea es contraproducente. "Un tribunal de cuentas es una máquina de impedir", admitió ayer un concejal, aunque de manera no oficial.

Otra encumbrada fuente del Concejo Deliberante explicó que ese órgano le dará status a tres vocales para hacer valer sus "quilates" en cada tema trascendente que encare el municipio. Además, se supo que en la intendencia no quieren saber nada con la intención de cambiar el sistema de control del gasto que, actualmente, se rige por medio de la Contaduría General, según lo establece la Ley Orgánica de Municipalidades (Ley 5.529).

Autores oficialistas

Los proyectos fueron presentados por los concejales del justicialismo José Franco y Teresa Felipe de Heredia, tal como lo habían anunciado, cada uno por su lado. Pero son escasas las probabilidades de que las iniciativas puedan prosperar.

De hecho, los antecedentes así lo demuestra. En anteriores gestiones municipales hubo dos intentos por impulsar la creación de un órgano independiente del Departamento Ejecutivo Municipal, para la verificación del uso de los fondos públicos; y nunca llegaron al recinto de sesiones para su votación.

La primera vez ocurrió durante la gestión del ex intendente Rafael Bulacio (período 1991-95). La entonces concejala Nélida de Vargas Aignasse (madre de la actual legisladora Carolina Vargas Aignasse) propuso una iniciativa que nunca fue tratada por las comisiones internas del Concejo Deliberante.

La segunda oportunidad se dio durante la administración del ex intendente Raúl Roque Topa (1999-2003). En aquella ocasión, el proyecto fue firmado por el trío formado por los entonces concejales Raúl Moreno, Jorge Mendía y Catalina Navarro. Esta propuesta también quedó sepultada hasta el final del mandato.

Lo llamativo es que, en ambos casos, los impulsores fueron circunstanciales opositores del intendente de turno. En la gestión de Bulacio, el pedido de creación de un tribunal de cuentas fue impulsado por una concejala del peronismo, mientras que en la gestión de Topa, la iniciativa fue encarada por los entonces rerpesentantes de la Unión Cívica Radical.

En cambio, durante esta tercera ocasión, que se da cuando el justicialismo es el partido gobernante en la capital, son los propios oficialistas los que impulsan un nuevo mecanismo de control de la gestión.

Denuncias desde la contaduría general

La actual titular de la contaduría general de la Municipalidad de la capital, Patricia Beltrán (en uso de licencia) denunció que el intendente, Domingo Amaya, toma decisiones en forma dictatorial. El hecho se ventiló en junio, cuando el concejal opositor Claudio Viña (FR) acusó a Amaya de haber aplicado una "llamativa purga de auditores".

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