El conflicto de la CGT no repercute en el sindicato local

El secretario adjunto de la CGT Regional Junín, Héctor Azil, negó que el conflicto interno que casi provoca la fractura de la central obrera en el plano nacional haya causado impacto en la seccional con asiento en esta ciudad.
Un día después del momento en que el gremialismo consiguió mantener la unidad contra todos los pronósticos, el dirigente juninense aclaró que la institución que conduce junto a Carlos Pesce no se vio salpicada por el contexto global.

Azil señaló que "tomamos la decisión de seguir un camino conjunto hace nueve años, cuando la central obrera estaba conducida por los sindicatos de mayor peso, llamados `Los gordos´, y Moyano estaba en el MTA. A pesar de eso nos pusimos de acuerdo en hacer un paraguas hacia arriba, al margen de las estructuras y las divisiones que vinieran de arriba, y lo hemos llevado a cabo tranquilamente en Junín".

Puesta a opinar sobre la crisis que hizo mover las estanterías de la Confederación General de los Trabajadores, Azil indicó que "está claro que hay varios sectores internos en el sindicalismo, pero los gremios que plantean alguna disidencia sostienen que nunca van a abandonar a la CGT para armar una paralela. Por ahí, el resultado electoral agravó algunos reclamos que había, pero todo pasa".

Más adelante recordó que "cuando ya todos daban por rota a la CGT, yo les respondía que estuve en muchos debates donde se veía venir la fractura y después de diez o doce horas de discusión se terminó creando una comisión conjunta".

"Sería muy extraño que no hubiera distintos movimientos internos y por ahí es bueno que haya pasado esto para que si hay algo que corregir, se lo corrija", apreció.

A su vez marcó que en el entuerto que vive la CGT nacional no existe una cuestión de fortalezas o debilidades gremiales. "Se le pide a Moyano una mayor participación en las decisiones, pero no hay un cuestionamiento de fondo al cargo que él ocupa", consignó.

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