El conflicto de los municipales llegó a punto muerto

No hay indicios que reflejen la posibilidad de un acuerdo. Farizano se mantiene firme; el gremio corre el riesgo de desgastarse con los paros.
Mientras el gremio de los empleados municipales comenzó este miércoles un nuevo paro de 48 horas en reclamo salarial, el ejecutivo municipal mantiene su posición de no sentarse a dialogar debido a la imposibilidad de dar un incremento tal como lo solicita la dirigencia sindical.

Aunque no lo reconoce abiertamente, Farizano apuesta al desgaste de SITRAMUNE, ya que ve cómo las medidas de fuerza tienen menor adhesión con el correr de los días. “El paro se siente cada vez menos”, dijo el jefe comunal al analizar la nueva medida de fuerza.

Los municipales cambiaron este miércoles su metodología de protesta. No se hizo la acostumbrada movilización hacia la Municipalidad, sino que la medida de fuerza se cumplió en cada lugar de trabajo. De todas maneras, el edificio municipal fue nuevamente el blanco de la planfleteada y tanto paredes como cristales quedaron tapados de papel.

“Espero que no le caiga mal al señor intendente y que si le molesta que al fin nos de una propuesta por nuestra mejora salarial”, disparó en horas de la mañana el secretario general del gremio, Santiago Baudino, quien rechazó que las protestas se hayan debilitado con el correr de los días.

“Creemos que si seguimos unidos vamos a poder conseguir el aumento”, aseguró el dirigente. Y dijo que si es necesario el gremio recorrerá cada rincón del municipio “para que todos los compañeros estén concientes de esto”.

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