Conflicto en una metalúrgica del Parque Industrial

Los obreros se apostaron en la puerta de la fábrica en reclamo de haberes adeudados y cargas sociales impagas. Desde el gremio aseguran que "están cansados" de esta situación. La patronal esgrime que la situación es muy difícil.
Obreros de la metalúrgica Egea, ubicada en el Parque Industrial, mantienen un conflicto con la patronal y hoy decidieron apostarse en la puerta de la planta impidiendo el ingreso y el egreso.

Se les adeuda la última quincena y parte de la anterior, a la vez que denuncian la falta de pago de aportes y a la obra social.

En diálogo con Multimedios El Eco, el titular de la Unión Obrera Metalúrgica, dijo que "los obreros se cansaron de tanto manoseo. Necesitan llevar el pan a su casa".

"Esta gente -dijo en relación a los propietarios de la fábrica- pagan muy mal las quincenas, no hacen aportes, tienen trabajadores en negro. No sabemos qué hacer para que se pongan las pilas".

Reyes dijo no entender la situación, porque Egea "está trabajando para la planta Tandilta, a la que le está yendo muy bien. Y no entiendo cómo a ellos les puede ir tan mal".

En total, son 20 los obreros afectados. El titular de la UOM remarcó que los "trabajadores seguirán en la puerta esperando una respuesta satisfactoria".

"No es culpa de nadie"

Por su parte, el titular de la firma, Marcelo Egea, reconoció que "la situación está muy difícil. No somos la única empresa de Tandil a la que le va mal. Estamos debiendo la última quincena y el 30 por ciento de la anterior".

El empresario dijo que mantuvo contactos tanto con el gremio como con los trabajadores, oportunidad en la cual "acordamos ir blanqueando a la gente. Y lo fuimos haciendo".

Estimó que la planta está trabajando un 60 por ciento, respecto al año pasado. La gente va cobrando mal, no lo niego, pero se va pagando"

Egea no quiso "culpar a nadie" por la situación difícil por a que atraviesa su empresa. No obstante, consideró que "si no entregamos, no cobramos y si no cobramos yo tampoco puedo pagar".

"Es la primera vez que me pasa una cosa así -aseguró el titular de la firma, que funciona desde 1994-. Hay empresas de Tandil que están peor que nosotros. Yo con el personal hablo todos los días. Si me estoy atrasando es porque producimos cada vez menos".

Finalmente, indicó que "no tengo otra cosa para vivir que no sea la empresa. Yo no tengo casa, yo no tengo campo. La empresa es mi vida. Yo no miento y siempre di la cara: el que quiera hablar conmigo, acá me va a encontrar".

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