Un conflicto gremial paraliza la exportacion de frutas.

El Gobierno Nacional busca una solución.
Un conflicto gremial de los trabajadores de la fruta, que reclaman mejoras salariales, paraliza la exportación de fruta de pepita, ocasionando pérdidas millonarias con un bloqueo al pase de camiones en el acceso al puerto de San Antonio Este, el no procesamiento de la fruta en galpones de empaque en plena temporada y cortes de ruta en el Alto Valle rionegrino.

El conflicto se profundizó el lunes cuando el Sindicato de Obreros y Empleados de la Fruta de Río Negro y Neuquén (Soefrnyn) bloqueó el pase de camiones cargados de fruta en el acceso a la península del puerto rionegrino, donde también los portuarios realizan un paro por mejoras salariales.

El sindicato exige un aumento del 35% en el básico, una cifra similar por productividad y el desdoblamiento de paritarias, y rechazó la oferta de un 21% de aumento que propuso la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI).

Las partes se mantienen en sus posturas y el gobierno nacional intentó mediar ayer a través del director nacional de Negociación Colectiva del Ministerio de Trabajo, Adrián Caneto, quien propuso un laudo arbitral que ya aceptó la CAFI y restaba anoche la definición de los trabajadores. Al cierre de esta edición mantenían un plenario de delegados para decidir sobre el arbitraje, aunque su titular, Rubén López, afirmó que estaban "insatisfechos" con la propuesta.

En caso de aceptar e iniciarse el proceso legal para un laudo arbitral, el gremio deberá levantar sus medidas y volver a los empaques, mientras se definen los valores salariales.

Pérdidas millonarias

Juan Martín Rossauer, presidente de la CAFI, indicó a LA NACION que "las pérdidas son millonarias desde la cosecha porque las empresas no pueden recibir más fruta y la pera queda en las plantas, pérdidas de los productores que no alcanzaron a vender su fruta, y a las empresas se les complica la logística con dificultades para la cosecha de otras variedades". En la terminal portuaria aguardan al menos seis buques de bandera extranjera para transportar peras hacia Europa y Rusia, lo que genera costos adicionales que serán descontados a los empresarios de la región.

"Si el Estado nacional, que es quien debe resolver esto, no lo resuelve tememos que la situación se complique aún más con actos de violencia y una confrontación entre productores y trabajadores", señaló Rossauer.

Los empresarios aseguran que no pueden afrontar los costos de un aumento como el pretendido por los empacadores debido a los efectos de la crisis financiera internacional, mientras que la Federación de Productores reclamó que "alguien se haga cargo de las pérdidas", debido a que son perjudicados de manera directa por el conflicto gremial.

La temporada frutícola está en plena marcha tras la cosecha de pera Williams, la principal variedad exportable de la región, y el adelantamiento de la cosecha para otras variedades de peras y manzanas, por lo que el conflicto gremial afecta seriamente la principal actividad económica de Río Negro.

La exportación de fruta de pepita (pera y manzana) alcanzó el último año las 696.994 toneladas por un valor de US$ 500 millones, un 18 por ciento más que en 2007.

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