Confirmaron el procesamiento de un ex jefe de la Policía de Neuquén

La Cámara Federal de Apelaciones de General Roca ratificó la medida contra el ex teniente coronel Antonio Osvaldo Laurella Crippa.
El 22 de diciembre pasado, la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca integrada por los magistrados Carlos Müller y Ricardo Barreiro, confirmó el procesamiento con prisión preventiva del ex teniente coronel Antonio Osvaldo Laurella Crippa.

El ex jefe castrense fue incriminado por el ex titular del Juzgado Federal de Neuquén, Guillermo Labate, de ser penalmente responsable de los delitos de asociación ilícita, privación ilegítima de la libertad y tormentos físicos y psíquicos.

El militar se desempeñó como jefe de la Policía de la provincia del Neuquén durante el período comprendido entre el 24 de marzo de 1976 y fines del año 1977.

Es muy probable, a raíz de la reciente disposición acordada de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que determinó que los juicios por delitos de lesa humanidad deben terminar en el menor lapso posible, que esta causa se incorpore a la anterior y se realice un sólo debate.

Ello significa, entonces, que este proceso, al igual que el que comprende el segundo tramo de las imputaciones, se encamina a juicio oral y público.

En las audiencias de debate, que serán conducidas por el Tribunal Oral Federal de Neuquén, nuevamente serán investigados el teniente coronel Oscar Lorenzo Reinhold y siete militares y otros oficiales del Destacamento Inteligencia de Ejército, entre ellos Raúl Guglielminetti, alias conocido como el «Mayor Guastavino».

Guglielminetti, apresado en el 2006 por disposición del doctor Labate, fue imputado también como responsables en delitos de lesa humanidad y de otros graves hechos criminales cometidos durante la dictadura llamada Proceso de Reorganización Nacional.

Volviendo a la causa en la que se encuentra imputado Laurella Crippa, resulta necesario recordar que por razones de salud no fue indagado en esta ciudad, sino que para poder cumplir esa diligencia Labate y su secretaria, Silvina Domínguez, debieron trasladarse hacia Bahía Blanca.

La Cámara Federal de Apelaciones de General Roca sostuvo en la resolución judicial que la decisión del juez de Primera Instancia de ningún modo resultó arbitraria, como argumentó el defensor del acusado.

Además, los magistrados Müller y Barreiro, de la Cámara de Apelaciones de Roca, habrían señalado también en el documento que se encuentra suficientemente probado que la Jefatura de la Policía de la provincia del Neuquén prestó una colaboración esencial para concretar procedimientos ilegales.

Detención

El ex jefe de la Policía neuquina desde el 24 de marzo del 76, hasta fines del 77, fue apresado en Bahía Blanca, donde se encuentra detenido, beneficiado con el arresto domiciliario.

Para Labate no hubo dudas de que en aquel entonces se ejecutaron numerosos procedimientos clandestinos por parte de las fuerzas militares, apoyadas por personal policial que respondían a la conducción de jefe de la institución, Laurella Crippa.

Se presume que el militar liberaba distintas zonas de la ciudad para que grupos armados del Ejército allanaran viviendas y secuestraran a militantes políticos, gremiales, docentes y estudiantes.

Después eran esposados, encadenados y sometidos a crueles tormentos en el centro clandestino La Escuelita, edificio construido en terrenos del Batallón de Ingenieros 181, que en 1976 se encontraba bajo el mando del general Enrique Braulio Olea. El nombrado, en diciembre pasado, fue sentenciado a 25 años de prisión por el Tribunal Oral Federal.

Además de Olea fueron condenados en la oportunidad a penas de entre 25 y 7 años de prisión los coroneles Oscar Reinhold y Mario Gómez Arenas, el mayor Luis Farías Barrera, los capitanes del Destacamento Inteligencia, San Martín y Molina Ezcurra, el médico de sanidad del Comando, Hilarión de la Pas Sosa y el suboficial Francisco Oviedo.

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