Confirman en Costa Rica que un allegado a Jaime compró el avión

En Pegasus le atribuyen la operación a Julián Vázquez; admitieron que hay testaferros
Un día después de que LA NACION revelara los nombres y ocupaciones reales de los integrantes de la junta directiva de la firma costarricense que aparece como dueña del Lear Jet que voló el otrora poderoso secretario de Transporte Ricardo Jaime, el representante legal de esa sociedad descargó responsabilidades en terceros. Y, así, señaló por su nombre a Julián Vázquez, hijo del asesor de Jaime investigado por la Justicia.

El señalamiento se produjo anoche, a raíz del revuelo que generó la difusión en Costa Rica del artículo de LA NACION. Cuestionado por la prensa local, el agente residente de la sociedad Pegasus Equity Investment, el abogado Ignacio Esquivel Seevers, afirmó que no había violado ninguna ley costarricense y que la firma "es una de esas sociedades que se crean y se venden, no hay nada más".

Esquivel Seevers detalló, no obstante, que Pegagus pertenece a "un grupo empresarial europeo, el cual es dueño de la empresa Celularstar", que opera en distintos países de América latina, incluida la Argentina. El abogado no identificó a ese grupo por su nombre, pero sería Cyaes, cuyo "presidente internacional" es Manuel Vázquez Garea, quien trabajó como asesor de Jaime en la Secretaría de Transporte de la Nación.

"En el momento de la venta de la sociedad [por Pegasus], los nuevos dueños [por Celularstar] nombran como apoderados generalísimos sin límite de suma a los señores Julián Vázquez y Marta Margarita Domínguez, vecinos de Buenos Aires. Posteriormente, proceden a adquirir un avión Lear Jet", expuso.

Esquivel Seevers confirmó así algo que hasta ahora sólo era una sospecha: que Julián Vázquez fue quien compró el Lear Jet A31 con matrícula norteamericana N786YA.

Vázquez y Celularstar tienen con otros datos en común. Comparten el mismo domicilio comercial en el cuarto piso del número 880 de la calle Arroyo de Buenos Aires, donde también fijó su domicilio legal la otra apoderada plenipotenciaria de Pegasus, Marta Margarita Domínguez, según verificó LA NACION.

Allí no se acaban las coincidencias. En ese domicilio de la calle Arroyo también se constituyó el domicilio comercial y legal de Midas Equity Investment, otra sociedad anónima con nombre de la mitología griega.

LA NACION reveló el domingo otros datos singulares de la sociedad costarricense Pegasus, entre ellos que quien figura como su presidente, Edgar Antonio Rosales Rodríguez, es un operario industrial que gana US$ 400 por mes y vive en un barrio humilde de la capital, San José, y prestó su nombre para ocupar puestos en 61 sociedades.

El tesorero de Pegasus, Roberto Quintana Chaves, también mostró algunos rasgos singulares, ya que figura en 81 sociedades anónimas creadas entre 2006 y 2009.

Contactados por LA NACION, Rosales y Quintana derivaron las consultas a Esquivel Seevers, quien a su vez aparece en Pegasus como su "agente residente", una figura que por lo general señala al abogado responsable de la compañía.

LA NACION también contactó a Esquivel Seevers, quien se excusó de dar mayores precisiones. Pero ayer, tras la publicación del artículo, difundió un comunicado en el que aclaró que no habían violado leyes locales, aunque confirmó que la sociedad era apenas una fachada. "El comprador [por Celularstar] nombró sus apoderados y pidió que se le facilitara el servicio de nómina de junta directiva, ya que no iban a tener representantes ni operaciones en el país. Es por ello que aparecen los señores Edgar Rosales Rodríguez y Roberto Quintana Chaves, quienes son colaboradores de mi oficina y no son propietarios de las acciones en la sociedad. Este es un servicio que se da a los clientes extranjeros."

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