Confirman que Capitanich desautorizó la decisión del Insssep

El conflicto en el Insssep, entre el directorio y el gremio por la terminación de una docena de contratos, tuvo un corte definitivo a partir de la intervención del gobernador Jorge Capitanich durante el último fin de semana quien se encargó de resolver la reincorporación del personal hasta el 31 de diciembre de este año.
Sin embargo esta medida parece haber deteriorado las relaciones entre los funcionarios del organismo y el primer mandatario, quienes ahora ven cómo sus decisiones son objetadas.

Respecto de la recontratación de las personas que habían cumplido su ciclo hasta fines del año pasado, el presidente del Insssep Francisco Baquero confirmó a NORTE la reincorporación de esas personas respecto a las que reclamaba el gremio, pero prefirió no seguir ahondando en este tema que pasó a ser un conflicto resuelto.

Respecto del reclamo sindical en lo salarial, el funcionario expresó que todo dependerá del análisis económico financiero de la provincia y que ya han presentado un informe del impacto económico, pero que más allá de eso “este tema está dirimiéndose en el ámbito del Poder Ejecutivo que tomará una decisión sobre la política salarial para 2009.

La otra cara

Mientras el presidente del Insssep le baja el perfil a la polémica, el vicepresidente Oscar Arévalo después de conocer la determinación gubernamental salió a cuestionarla con dureza, pero a pesar de ello aseguró que no piensa renunciar a su cargo.

Casi como si fuera su adversario político, el funcionario cargó tintas contra el gobernador, recordando que en las reuniones que habían tenido solamente le habían solicitado que apoye las decisiones que tomaba el directorio del Instituto, pero que pese a las promesas eso no se cumplió. A través de radio Libertad expresó que “lamentablemente, el gobernador nos dijo una cosa en el despacho y otra después. Esto pone a la luz la debilidad del Ejecutivo, la debilidad del gobernador”.

Aprovecho para negar que la no renovación de contratos tuvieran que ver con persecuciones política como acusa la secretaria general del gremio Zulema Verón de Coria a quien también le dedicó algunos párrafos al sostener que “se olvidó de denunciar que pidió la incorporación de 50 hijos de trabajadores y que se los incorporó y que eso nos abre la posibilidad de que ingresen más personas porque nadie debe tener privilegio por ser hijo, esposa o pariente”.

Por otra parte dijo que “no hay argumentos para dejar sin efecto un contrato porque en el mismo se expresa que cualquiera de las partes puede rescindirlo, pero si me pregunta los argumentos debo decir que durante el paro, que yo he calificado de salvaje, esta gente contratada demostró que estaba mas detrás de un contrato que de un trabajo y en base a información que se pudo obtener se tomó la decisión con los que no estaban honrando el trabajo”.

Por último indicó que “estaba decidido a mantener mi posición y a que respeten las decisiones del directorio”.

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