Confirman el arreglo integral del puente ‘Méndez Casariego’

La administración Bahillo reiniciará el postergado plan de puesta en valor del puente Méndez Casariego, donde se le hará un diagnóstico integral con el fin de arenarlo y pintarlo. Para la ciudad es una postal turística y un patrimonio arquitectónico, debido a que solo existen dos puentes similares en todo el país. Los arreglos se financiarían con el Fondo solidario por las retenciones de soja.
El viejo puente belga, que se terminó de colocar en junio de 1931, junto con la construcción de la defensa de la Costanera, necesita de un arreglo integral desde el punto de vista técnico y patrimonial.

Una vieja y oxidada placa del lado de la Costanera dice: "Puentes y Caminos de la Nación; puente la Balsa junio de 1931".

En aquel entonces, la obra era esperada por toda la comunidad, debido a que ese paso vial uniría ahora a las ciudades de Gualeguaychú con Concepción del Uruguaya mediante la vieja ruta provincial 42.

Pero su diseño, fue pensado para el tránsito pesado de la época, pero no se tuvo en cuenta el peso de los camiones, colectivos y autos que el puente tuvo que soportar en los últimos años, sobre todo los veranos.

En 2007, la estructura comenzó a dar señales de un profundo deterioro por falta de mantenimiento y por mejoras que se hicieron posteriormente a la década del 60 que resintieron más a la estructura de acero. Como resultado desde el 2007 comenzaron a realizarse reparaciones y se prohibió el paso del tránsito pesado, medida que continúa hasta hoy.

De acuerdo a las investigaciones que hicieron los ingenieros Néstor Arévalo y María Eugenia Stragñeri, de Obras Públicas de la Municipalidad, la calzada original del puente era de una fina capa de concreto, y en la parte elevadisa, la calzada era de madera para que la estructura se levantara y los barcos pudieran pasar. Por otro lado, esa junta de madera, permitía al acero dilatarse los días de mucho calor o contraerse en los fríos días de invierno.

Pero con el tiempo se construyó una capa de concreto más gruesa, que luego tuvo que ser reasfaltada a principios de los 90 con una carpeta asfáltica, para tapar los baches.

Durante los trabajos de repavimentación, se cometieron dos errores que casi le cuesta la vida al patrimonio arquitectónico.

En primer lugar, al elevar el espesor del concreto se taparon los desagües pluviales al costado de la calzada del paso vial, en la que hoy en día presenta un gran deterioro, pero eso solo es un aspecto estético. El otro inconveniente es que se taparon las juntas, donde en la parte inferior de las uniones de las secciones –por debajo de la calzada- existen pernos y rodillos que permiten que el puente tenga un leve movimiento reduciendo la presión de los vientos y el movimiento del acero, durante la dilatación y contracción de la estructura.

Como el "Méndez Casariego", quedó totalmente inmovilizado, por el reasfaltado, la presión que ejercieron los elementos de la naturaleza sobre el acero, hicieron que las defensas del lado de la Costanera y del Parque Unzué comenzaran a figurarse, por el mismo desplazamiento del acero sobre los apoyos móviles, lo que afectó a las vigas estructurales que soportan el peso del paso vial.

La reparación integral

Para poder reparar el puente, Obras Públicas comenzó desde la gestión anterior a realizar los cortes sobre el pavimento y poner un chapón sobre la calzada, para darle libertad de movimiento a la estructura en los sectores donde las secciones metálicas se unen.

Esos cortes sobre el pavimento se siguieron implementando a lo largo del 2008 y se avanzó en cambiar algunas piezas metálicas por debajo de la calzada.

Pero para poder hacer una reparación integral, Obras Públicas, necesitó construir una balsa y dos andamios que irán suspendidos sobre el puente. Estas pasarelas se irán intercalando longitudinalmente, paso a paso hasta completar el diagnóstico estructural, que permitirá establecer un protocolo de procedimiento de obra, establecer un

manual de procedimiento para el futuro y poder presupuestar los arreglos, con el fin de salir a buscar una línea de financiamiento en la provincia o la Nación.

Una vez terminada con esta etapa, el municipio estará en condiciones de poder llamar a licitación para arenar y pintar íntegramente al "Méndez Casariego".

"No podemos cambiar piezas por el solo hecho de cambiarlas, tenemos que tener en cuenta que la composición del acero que se trabajaba en esa época era totalmente diferente a como se elabora hoy. Lo que tratamos de hacer cuando sacamos un remache es colocar un bulón en su reemplazo, pero vemos que el 90 por ciento de los remaches están en óptimas condiciones", agregó Arévalo.

Para los ingenieros no será fácil intervenir la estructura, debido a que no existe la documentación del cálculo estructural, que hicieron en 1930 los técnicos para colocar el puente donde está hoy en día.

"Nunca encontramos en los archivos del Instituto Magnasco un artículo que hable de su inauguración. Lo que sucede es que luego del derrocamiento de Hipólito Yrigoyen, se entra en una zona gris donde no hay datos y el puente se terminó cuando había un gobierno de facto", manifestó Arévalo.

Los ingenieros hicieron un análisis de cálculo para intentar dilucidar el peso que la estructura soporta.

El año pasado especialistas en puentes de Vialidad Nacional, aconsejaron retirar la calzada de concreto y colocar en su lugar un entramado de rejas en la calzada para alivianar el peso. Pero esta obra es inviable por el elevado costo y además porque se tendría que cerrar el paso por mucho tiempo.

"Lo que tratamos es de buscar soluciones que sean medianamente prácticas desde el punto de vista de la conexión Gualeguaychú- Pueblo Belgrano", manifestó Arévalo.

No obstante otra hipótesis indica que el concreto sobre la calzada, contribuyó en partea a que el puente se mantuviera en pié, luego de haber soportado decenas de inundaciones, debido a que la calzada de concreto, hace a modo de contrapeso estabilizando la estructura, reduciendo los efectos de la hidrodinámia del río.

La etapa de relevamiento

El secretario de Obras y Servicios Públicos, Aníbal García, espera poder hacer un convenio con la Facultad de Ingeniería de Concepción del Uruguay, con la idea de conseguir pasantes que ayuden a realizar el relevamiento estructural del puente.

"Con la bajante del río vamos a comenzar a trabajar con la balsa para ver en qué situación se encuentra la infraestructura y la superestructura que está sobre el agua. Una vez que tengamos la etapa de diagnóstico y sepamos cuáles son las piezas a cambiar, queremos establecer un convenio con la UTN para ver cuáles serán los ensayos de resistencia de las distintas piezas a colocar".

Luego vendrá la etapa del computo de los materiales, el presupuesto y se verá a qué puerta tenemos que tocar. Vamos a ver si se puede encarar con fondos de la coparticipación solidaria por la soja o si hay alguna otra línea de financiamiento en provincia o Nación", concretó.

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