Confirmado: las camas solares causan cáncer

Ya no quedan dudas: el uso de camas solares aumenta significativamente el riesgo de cáncer de piel y de ojos. Así lo confirmó la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC, según sus siglas en inglés), que ayer publicó en la prestigiosa revista The Lancet Oncology un informe que eleva la calificación del uso de las camas solares de "probablemente carcinogénicas en humanos" a "carcinogénicas en humanos".
El informe de esa agencia, que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), coloca a las camas solares en la categoría de las sustancias y productos de mayor efecto cancerígeno, junto con la exposición a los asbestos, al benceno y al humo de tabaco, entre otros.

"El análisis combinado de más de 20 estudios epidemiológicos muestra que el riesgo de melanoma cutáneo aumenta un 75% cuando el uso de camas y lámparas solares comienza antes de los 30 años de edad ?señala el informe?. También hay suficiente evidencia de un riesgo incrementado de melanoma ocular asociado al uso de aparatos de bronceado."

El melanoma cutáneo es el más letal de todos los tumores de piel: por año se diagnostican 132.000 casos y mueren unas 66.000 personas en todo el mundo. El ocular o uveal es el tumor más frecuente que se origina en los ojos.

"Estos hallazgos refuerzan las actuales recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de evitar las lámparas y salas de bronceado, y protegerse de la sobreexposición al sol", agregó el comunicado de esa agencia.

En la ciudad de Buenos Aires, el uso de camas solares por parte de menores de 18 años está prohibido desde junio de 2006, cuando la legislatura porteña modificó la ordenanza N° 48.455, que regula el funcionamiento de los locales e institutos que cuentan con equipos que emiten radiación ultravioleta (UV). Tampoco en la ciudad de La Plata los menores pueden hacer uso de estos aparatos, ya que en septiembre de 2008 el Concejo Deliberante promulgó una ordenanza (la N° 10.425) similar.

En 2006, la Legislatura porteña se había hecho eco de un primer informe difundido por la OMS en marzo del año anterior, en el que se advertía sobre el riesgo potencial del uso de camas solares y se recomendaba evitar su exposición en menores de 18 años.

Ahora, el nuevo informe de la IARC confirma lo dicho entonces y extiende la recomendación de evitar el uso de camas solares más allá de cualquier límite de edad.

En Londres, The Sunbed Association (TSA), entidad que representa a la industria de las camas solares, cuestionó el informe de la IARC. "La asociación impugnará la clasificación de la IARC de las camas solares como «carcinogénicas para los humanos». El hecho que continuamente es ignorado es que no existe un vínculo probado entre el uso responsable de camas solares y el cáncer de piel", puede leerse en el sitio web de esa asociación.

Todas las radiaciones

La reclasificación de las camas solares como "carcinógenas en humanos" fue recibida con entusiasmo por los dermatólogos argentinos, que periódicamente advierten sobre los riesgos de su uso.

"Esta clasificación está basada en estudios científicos publicados hace varios años, en los que se demuestra que los rayos ultravioletas A (UVA) pueden causar alteraciones que conducen al cáncer", comentó el doctor Fernando Stengel, jefe de dermatología del Cemic.

Hasta ahora, eran los rayos ultravioletas B (UVB) los que contaban con más evidencias científicas sobre su efecto cancerígeno. "Las camas solares emiten principalmente rayos UVA, y es por eso que se decía que no causaban cáncer -agregó Stengel-. Pero hoy sabemos, y lo confirma este nuevo informe, que los UVA también son cancerígenos."

En el informe de la IARC puede leerse: "Los estudios en animales experimentales demuestran que las radiaciones ultravioletas A, B y C (UVA, UVB y UVC) son cancerígenas en humanos."

"Creo que prohibir el uso de camas solares es algo imposible -opinó el doctor Carlos Fernando Gatti, presidente del Colegio Iberoamericano de Dermatología (Cilad)-. En todo caso, este alerta máxima en torno al peligro de las camas solares debería servir para elaborar una normativa regulatoria en torno a su uso."

En la Argentina, opinó Gatti, "el uso de las camas solares es indiscriminado. Lo ideal sería que quien las opera tenga un nivel de conocimiento básico sobre el riesgo de estas camas, para que ante ciertas circunstancias pueda desaconsejar su uso, como es en el caso de personas de piel blanca y ojos celestes, o personas que han tenido cáncer de piel".

Si esto no es posible, agregó el dermat{ologo, "al menos deberían colocarse carteles en los lugares donde hay camas solares que adviertan sobre el riesgo de cáncer de piel asociado a su uso, de modo similar a las advertencias sobre el riesgo del tabaco presentes en los paquetes de cigarrillos".

Nuevos conceptos

* Antes El uso de camas solares estaba clasificado como "potencialmente cancerígeno en humanos". Además, sólo la exposición a la radiación UVB era asociada al riesgo de cáncer de piel.

* Ahora El uso de camas solares fue reclasificado como "cancerígeno en humanos" y se despejó cualquier duda sobre sus riesgos. Por otro lado, los expertos confirmaron que el riesgo de cáncer de piel no sólo se asocia a la radiación UVB, sino también a la UVA, que es la que emiten en mayor proporción las lámparas y las camas solares.

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