Conejero: "El trabajo tendría que ir a fortalecer el núcleo familiar"

El problema de los menores en conflicto con la ley "no es fácil de resolver" consideró el Obispo de Formosa, monseñor José Vicente Conejero. Dijo que toda la sociedad debe contribuir de alguna manera a generar ambientes familiares sanos y, ante delitos protagonizados por menores, se deberían disponer los medios para evitar que éstos se reiteren.
"El problema creo que no es fácil de resolver, evidentemente las víctimas o familiares de esas víctimas de violencia es lógico que reclamen una justicia, pero las cosas son más complejas, uno tendría que ir en estos casos a la situación familiar que es donde se juegan las actitudes y los comportamientos de los adolescentes" reflexionó Conejero en Radio Uno Formosa.

"Habría que ver cuando un chico de 14 años realiza alguna acción violenta hasta que punto es responsable de sus acciones, preguntarse por su entorno, su ambiente, que núcleo familiar tiene, creo que el trabajo tendría que ir a fortalecer el núcleo familiar y la familia, un chico o una chica que tenga un ambiente sano familiar es muy difícil, rarísimo creo yo, que tenga esos comportamientos de violencia" estimó.

Trabajo interdisciplinario

El Obispo consideró que "todos tenemos que contribuir de alguna manera a crear ambientes sanos en el grupo familiar y después, si el joven realizo alguna acción, disponer los medios para que eso no se vuelva a reiterar" ya que al menor que delinque "no se lo puede dejar a la deriva" sino que "el gobierno tiene que crear instituciones o formas de trabajo donde se pueda afrontar esta temática difícil, tendrá que ser un trabajo interdisiciplinario".

Recordó que este trabajo de contención también se realiza a través de los gabinetes psicopedagógicos con que cuentan algunas escuelas, aunque muchos de los chicos en conflicto con la ley también abandonaron las aulas hace tiempo.

Otro problema es el de la droga, ante lo cual Conejero pidió que "se penalice a los responsables" que son personas mayores de edad "que utilizan a los más jóvenes y los introducen en algo para hacerlos dependientes, sin importarles para nada la salud de un joven o un adolescente".

Baja de la imputabilidad

Monseñor no se mostró "partidario de hacer una rebaja" en la edad de imputabilidad de los menores ya que, desde su punto de vista "a los 14 años no tiene la responsabilidad para ser imputado como uno de 18, porque está en un proceso de maduración".

"Esto no quita –aclaró- que la sociedad como tal establezca medidas para que quien ha delinquido sea corregido de tal manera de que se le den nuevas oportunidades, de que se pueda reeducar a un chico esta todavía en plena evolución del desarrollo de su personalidad".

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