Conducta incomprensible de un gobernante radical-K El presidente comunal de Villa Río Icho Cruz echó a los empleados y cerró la comuna

Villa Río Icho Cruz. Lo que parecía una simple discusión y pedido de aumento salarial se transformó en un hecho inédito e insólito, cuando el presidente de Villa Río Icho Cruz, José Gava, se levantó de su sillón, echó a los empleados a la calle y cerró la comuna.
Según los empleados, -unos 20 en total-, la reunión con el jefe comunal estaba prevista para las 9, pero por algunos motivos se dilató una hora y no alcanzó a durar ni cinco minutos.

"Teníamos que tener una respuesta del reclamo salarial realizado a principios de noviembre y Jose Gava, Presidente comunal, nos comunicó que no era posible por tal motivo decidimos hacer una asamblea; cuando se le comunicó a él nos dijo que hiciéramos lo que quisiéramos pero "afuera" porque el cerraba la comuna.

Nos desalojaron de nuestros puestos de trabajo y el mismo presidente Gava se retiró de la Comuna cerrando con llave, dejándonos a todos los empleados afuera".

Actualmente los empleados de la Comuna de Villa Río Icho Cruz tienen un básico de 880 pesos, el más bajo de todos los empleados públicos de las Comuna del sur de Punilla.

"Nosotros venimos y cumplimos con nuestro trabajo y nunca le reclamamos nada. Por el contrario, cada vez las exigencias son más y más. Lo que percibimos ya no es digno y está muy por debajo de lo que indica el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Sensos) para ser pobre. Queremos un básico de 1.200 pesos. Se lo dijimos y es como si le hubiéramos puteado la madre" recalcó uno de los empleados que llevó adelante la protesta.

"Ustedes pueden comprobar que las puertas de la Comuna están cerradas con llave. Nos hizo salir uno por uno, nos dijo que estábamos despedidos y que si queríamos asamblea que la hiciéramos en la calle" destacaron.

Los empleados despedidos cumplen tareas de maestranza y mantenimiento general.

De mal en peor

José Gava es un vecino y dirigente radical de Villa Río Icho Cruz, que se sumó al lote de radicales-kirchneristas, hiper conocido por sus frecuentes reacciones desmedidas, y por su poco tacto para conducir los destinos de la comuna que gobierna desde diciembre de 2003. Tiene una dilatada trayectoria en hechos violentos y desmanes patoteriles.

Desde que asumió las promesas incumplidas del presidente comunal han ido de la mano de los permanentes desaciertos y la poca visión para gestionar y concretar obras, paliar la pobreza, fomentar la cultura, aumentar los servicios en el dispensario comunal y eficientizar los servicios públicos, entre ellos la atención en la propia comuna.

La única obra de envergadura y tras administrar más de 12 millones de pesos, fue la pavimentación de una cuadra de la avenida principal, que de movida generó un gran malestar en los habitantes porque supuestamente los niveles estaban mal tomados y algunas de las propiedades iban a quedar por debajo del cordón cuneta.

"La obra que debía ser un alivio terminó en despelote" se quejó uno de los comerciantes.

A la falta de mantenimiento de las calles y del alumbrado público, se le suman la falta de insumos en la guardería y una clara ausencia de una política de deporte.

"los sábados teníamos un motivo para hacer deporte porque participábamos del torneo de veteranos de fútbol. De un día para el otro nos intimó a abandonar el predio donde teníamos la cancha y nos prometió que la comuna iba a hacer una. Por supuesto Gava nunca cumplió" se quejó un vecino.

Pero los problemas de Gava con las instituciones parecen no tener límites: Una fuente confiable indicó que los "Bomberos de la zona Sur de Punilla" se vieron obligados a trasladarse a Cuesta Blanca, porque les quitó un subsidio para paliar el alquiler mensual del predio que ocupaban. Paradójicamente a la decisión del jefe comunal, el 40% de las salidas de los bomberos de la zona sur de Punilla, son para atender hechos relacionados con la comuna que administra Gava.

Los hechos

Al grito de ¡afuera, los voy a echar a todos!, y luego de empujar al último de los trabajadores que quedaba en la sede comunal, José Gava Presidente de la Comuna de Icho Cruz, cerró la puerta con un fuerte golpe.

¡Soberbio y prepotente como siempre!, ¡igual que los milicos!, lo calificaban los trabajadores cuando se dirigían a realizar la denuncia policial por malos tratos.

¡Qué vergüenza, no hay nadie para cobrar los impuestos y después te cobran interés si te atrasas!, se quejaba una vecina que también reclamaba la presencia de algún miembro de la comisión comunal. Todos brillaban por la ausencia.

Este era el panorama a primeras horas de la mañana en la Comuna de Icho Cruz, que como en todo pueblo chico, no tardó en desparramarse la noticia y comenzaron a aparecer comentarios de todo tipo cuestionando la actitud de las autoridades comunales. No faltaron aquellos que manifestaban "esperamos que con la comuna no le pase lo mismo que con su panadería que la tuvo que cerrar porque nadie quiere trabajarle"

Es incomprensible que la máxima autoridad comunal desconozca el derecho de los trabajadores referido al "derecho de huelga" establecido en la Constitución Nacional, también es inaceptable el trato que denunciaron los trabajadores, pero es inentendible para los vecinos que cerrara la comuna a la atención al público.

No es el primer conflicto que tiene con los trabajadores, ni la primera denuncia comentaba un grupo de empleados reunidos en una esquina próxima a la Comuna discutiendo sobre la continuidad de las medidas de fuerza.

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