Condona nuestras fotomultas

El gobierno bonaerense consideró que el objetivo de reducir accidentes estaba cumplido. Críticas de especialistas en seguridad vial.
Cerca del 50 por ciento de los conductores que transitaron la Autovía 2 y la Ruta Nacional 11 entre diciembre de 2008 y marzo pasado fueron multados por haber sobrepasado los límites de velocidad permitidos por la Ley de Seguridad Vial. Sin embargo, no deberán abonar un peso por las faltas cometidas, ya que el gobierno bonaerense decidió condonar las infracciones por considerar que "se cumplió" el objetivo de su aplicación, esto es, reducir la cantidad de accidentes. Representantes de organizaciones dedicadas a la seguridad vial calificaron la decisión de "calamitosa" y consideraron que "incentiva a la gente a hacer macanas".

Cuando falta poco menos de un mes para las elecciones legislativas, la medida hace borrón y cuenta nueva al eliminar las multas registradas por los radares ubicados en los dos caminos elegidos por los turistas que veranean en la costa atlántica. Según el gerente general de Cesvi, Fabián Pons, la decisión "es una muestra de que no sólo hay poco control (sobre la seguridad vial), sino que, encima, los que sintieron el rigor del control ahora no tienen pena. Es ridículo".

Los más de 100 radares que las autoridades bonaerenses colocaron en ambos caminos a partir de diciembre para cumplir con el programa de Seguridad Vial detectaron que el 79 por ciento de los automovilistas que transitaron esos caminos durante la temporada estival superó las velocidades máximas permitidas, según las estadísticas del Registro Unico de Infractores. La misma fuente arrojó que de ese porcentaje, alrededor de un 30 por ciento no fue infraccionado por haber sido detectado en situaciones en las que bajar la velocidad hubiera sido más peligroso.

Fuentes del gobierno provincial sostuvieron que la condonación de las multas "deja en claro que el programa de Seguridad Vial y la instalación de radares no tenía fines recaudatorios sino de concientizar a los automovilistas para que respeten las normas de tránsito".

Para Pons, en cambio, "eliminando la multa lo único que se le dice al infractor es que el año que viene puede hacer lo mismo, total después se lo va a perdonar. Es como la gente que no paga los impuestos porque sabe que tiene la posibilidad de las moratorias. Hacen sentir a los que cumplen con las normas unos completos tarados", entendió.

Según el gobierno, el objetivo planteado por la campaña de Seguridad Vial al instalar los radares y aplicar las multas durante el verano "se cumplió", teniendo en cuenta que los accidentes en la Ruta 2 disminuyeron un 25 por ciento y las muertes a la mitad, con relación a la temporada 2007-2008.

En declaraciones a la prensa, el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, declaró que "generar mayor conciencia en los conductores e intensificar los controles en rutas evitó accidentes y salvó vidas este verano. La seguridad vial es para este gobierno una política de Estado y va a ser un trabajo de todo el año".

Por su parte, el directivo del Cesvi consideró que "sólo se genera conciencia con educación, que es un camino a largo plazo, acompañado de una política de control y con la aplicación rigurosa de las sanciones correspondientes. Son axiomas. Ahora, si no educás, si controlás poco y ni siquiera cumplís con las sanciones, terminás generando un antisistema. No tiene sentido".

El informe que emitió el Registro Unico reveló que los radares móviles y fijos colocados por el gobierno bonaerense detectaron que el 36,5 por ciento excedió ampliamente la velocidad, el 41,9 conducía con exceso de velocidad, y tan sólo el 21,6 lo hizo de acuerdo a lo que indican las normas de tránsito. Además, se colocaron dispositivos GPS en los micros de larga distancia para controlar que no sobrepasaran las velocidades permitidas. "Habría que ver qué hizo la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) con los resultados de esos controles. El 40 por ciento de los vehículos traspasaron los límites", desafió Pons.

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