Condenaron a prisión perpetua a Beltrametti y a Caggiano Tedesco

Los ex coroneles fueron acusados por los delitos de privación ilegítima de la libertad, tortura y muerte. Serán alojados en el penal de Marcos Paz hasta que quede firme la condena. Los familiares de las víctimas festejaron con abrazos y cantos.
Luego de escuchar la declaración de 94 testigos, 55 de las cuales fueron víctimas de detenciones y torturas, el Tribunal Penal Federal, integrado por los jueces Manuel Moreira, Norma Lampugnani y Carlos Sodá, condenó a prisión perpetua a los ex coroneles Juan Antonio Beltrametti y Carlos Humberto Caggiano Tedesco por los delitos de privación ilegítima de la libertad, tortura y muerte. Además se investigará por falso testimonio a Miguel Carranza y la conducta de Jorge Gauna.

Luego de más de un mes de debate oral y público, el tribunal condenó a los responsables del área 232 del Ejército, que impartió órdenes en la provincia de Misiones durante la última dictadura militar. Los ex coroneles permanecerán detenidos en el Penal de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, hasta que la condena quede firme.

Decenas de familiares y amigos llegaron a los estrados exhibiendo fotografías de las víctimas de la dictadura, y tras escuchar los alegatos y las s sentencias festejaron con bombos, cantos, abrazos y lágrimas.

"No torturé a nadie"

Minutos antes de escuchar la sentencia, Caggiano Tedesco rompió el silencio y relató su paso por el Ejército, lo cual provocó abucheos de los presentes y el posterior retiro de la sala de debate.

"Yo no torturé a nadie", fue la respuesta del ex coronel ante la pregunta de un familiar de una de las víctimas. "He sido celoso de los derechos humanos, nunca tuve abuso de la autoridad, no fui autoritario, no podía echar por la borda una formación religiosa", aseguró Caggiano Tedesco.

El ex coronel explicó que al hacerse cargo del área 232 había personas detenidas y las legalizó para que puedan ser juzgados por un consejo de guerra.

"No pongo en tela de juicio lo que declararon porque vi algunos resentidos. Yo repudio todo eso", manifestó Tedesco.

Por su parte, el querellante Juan Bautista Martínez, en su alegato manifestó que Argentina en 1976 "se dividió en tres zonas para facilitar la persecución y detención de los opositores políticos, en Misiones el área 232 fue el responsable".

El abogado recordó que el cuerpo médico forense de la Corte Suprema que realizó la autopsia de los restos de Susana Ferreira aseguró que presentaba "lesiones múltiples por proyectiles de arma de fuego en la cabeza y el tórax; rotura múltiple de todos los huesos del cuerpo. Fue prácticamente destrozada en su cautiverio".

Martínez manifestó que los imputados fueron "los encargados de mantener, sostener y ejecutar en Misiones el plan de naturaleza criminal". Y pidió prisión perpetua para los ex coroneles.

En tanto, el querellante Ramón Enriquez dijo que "Susana Ferreira y Julio Benítez fueron dos de las miles de víctimas del plan sistemático. En Misiones también se instauró la máquina del terror y la muerte".

Manifestó que "Susana Ferreira falleció el 17 de diciembre de 1976 en el área 232 por politraumatismos, fue cobardemente asesinada estando prisionera, sin posibilidad de defenderse".

En tanto, explicó que el certificado de defunción de Julio Benítez decía que falleció en febrero de 1977 en su casa de Candelaria, "cuando vivía en Bonpland. No nos puede caber ninguna duda de que fue golpeado, torturado".

"Mataron a Susana Ferreira y a Julio Benítez pero no mataron sus ideales, sus ejemplos. Destaco las mujeres que volvieron del infierno y contaron lo que le sucedió para buscar justicia", dijo el abogado para luego solicitar prisión perpetua para Beltrametti y Tedesco.

Por su parte, la fiscal Vivian Barboza solicitó igual pena para los imputados, tras considerarlos "autores mediatos", quienes se basaron en "la estructura de poder, porque estaban en la cima del poder, donde estaban las decisiones".

En cuanto a la declaración prestada por Beltrametti el miércoles donde el ex coronel consideró que el "área 232 era una operación de velo y engaño", fue "una excusa ofensiva a nuestro intelecto, pretende hacernos creer este imputado que la policía hizo todo a sus espaldas, que todo este expediente se realizó sin su intervención. Carece de sustento, en una institución tan verticalista donde te dicen hasta cómo lustrar los zapatos".

En tanto la defensora oficial Susana Criado Ayan, pidió el sobreseimiento definitivo de Beltrametti considerando que "durante todo el proceso se ha violado el principio de legalidad".

Además manifestó que el Tribunal no tomó juramento a los testigos "para que dijeran todo cuanto supieran".

En tanto, el defensor de Caggiano pidió su absolución por el principio de legalidad.

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