Condenan a cadena perpetua al "monstruo de Amstetten"

Condenan a cadena perpetua al
Esclavizó y violó durante 24 años a su hija, que fue madre 7 veces en ese lapso.
Josef Fritzl, el electricista de 74 años bautizado como "el monstruo de Amstetten", fue declarado ayer culpable y condenado a cadena perpetua por haber secuestrado y violado a su hija Elisabeth durante 24 años en el sótano del hogar familiar en esa localidad austríaca.

La cadena perpetua es el castigo por el asesinato -por no prestarle los cuidados médicos que le podrían haber salvado la vida- de uno de los 7 hijos-nietos que engendró en aquellas violaciones a su hija. También fue encontrado culpable de esclavitud, secuestro, incesto y amenazas.

Tras el veredicto de culpabilidad del jurado popular, el Tribunal, tal y como se preveía después de que Fritzl reconociera los hechos, lo condenó a la perpetua en un centro psiquiátrico. Tanto Fritzl como la fiscalía aceptaron la sentencia, por lo que no podrá ser recurrida. "Pido perdón de todo corazón, desgraciadamente no puedo hacer más", dijo Fritzl ayer en la apertura de la última sesión del juicio que se celebró esta semana en Sankt-Pölten, a 60 kilómetros de Amstetten.

Fritzl, que llegó vestido con el mismo saco gris de los últimos días pero que no escondió su rostro a las cámaras, escuchó como la fiscal Christiane Brukheiser pedía "la pena máxima". Su abogado, Rudolf Mayer pidió que se tuvieran en cuenta ciertas "circunstancias atenuantes" alegando que Fritzl sufre "problemas de personalidad", como reconoció la psiquiatra especialista consultada el miércoles por el Tribunal.

La legislación austríaca no estipula la acumulación de penas, por lo que Fritzl pagará por el delito más grave, el del asesinato del bebé, cuyo cadáver quemó en la caldera de calefacción de la casa para deshacerse de sus restos. Los ocho jurados tomaron la decisión por unanimidad.

Después de haber empezado el proceso el lunes negando los cargos más graves y reconociendo sólo una responsabilidad "parcial" por violación e incesto, el acusado se derrumbó el miércoles tras ver el martes las 11 horas del video con la declaración de su hija Elisabeth a la Policía, 11 horas en las que la mujer intentó resumir 6.481 días de infierno, golpes, amenazas y violaciones continuadas.

Fritzl será ahora internado en un centro psiquiátrico de alta seguridad. El Ministerio de Justicia austríaco tiene a partir de ayer tres semanas para decidir dónde ingresa a Fritzl, aunque en principio sería, según Reuters, el centro de detención psiquiátrica de alta seguridad de Mittersteig, en Viena. Los médicos decidirán si hay alguna terapia que aplicarle.

Frank Cutka, portavoz del Tribunal, dijo a la prensa que, "en teoría, la cadena perpetua puede ser revisada a los 15 años". Para eso, hará falta que los psiquiatras digan que no es un peligro, que puede vivir en sociedad y que un Tribunal de tres jueces autorice su puesta en libertad.

Para entonces, en 2024, Fritzl tendrá 88 años y la decisión de liberarlo antes de su muerte parece, vista ahora, muy poco probable. Su hija pidió el miércoles que se lo hiciera "responsable de sus actos hasta su muerte".

El caso estalló a finales de abril de 2008 cuando Kerstin, la hija-nieta mayor de Fritzl, fue internada en el hospital de Amstetten con una enfermedad que los médicos achacaron a una relación incestuosa. Fritzl, quien había dejado a Elisabeth llevar a Kerstin al hospital, fue retenido por el personal del hospital, que llamó a la Policía. Fritzl fue interrogado y detenido.

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