Condenan a 23 agentes de la CIA por el secuestro de un clérigo musulmán

El juicio fue en Milán, pero están en EE.UU. Les dieron entre 5 y 8 años de prisión.
En una inédita decisión judicial que alguien calificará como "histórica", 23 agentes de la CIA, la Central de Inteligencia de Estados Unidos, la mayor organización mundial de espionaje, fueron condenados a penas de entre cinco y ocho años de prisión en rebeldía por un tribunal de Milán. Los jueces italianos los sentenciaron como culpables del secuestro en una calle de la ciudad del norte italiano del clérigo Osama Mustafá Hassan Nasr, el imán de la mezquita de via Jenner, más conocido como Abu Omar, el 17 de febrero de 2003.

La operación Abu Omar formó parte de las vastas operaciones realizadas por la CIA y organismos militares de Estados Unidos en el contexto de la invasión y ocupación de Irak, cuando el gobierno republicano del presidente George W. Bush decidió reprimir lo que EE.UU. consideró como acción terrorista internacional sin contemplar la legalidad internacional.

Una flota de aviones trasladaba secretamente a los capturados a otros países donde fueron interrogados, torturados y hasta asesinados, en cárceles secretas desperdigadas por el mundo.

Funcional a esos operativos fue también la prisión organizada en Guantánamo, Cuba, en la base militar que ocupa EE.UU. y que funciona hasta hoy.

En el caso de Abu Omar, el imán de la mezquita milanesa fue seguido durante varios días por los numerosos agentes de la CIA a las órdenes del jefe de la estación de Milán, Robert Seldon Lady, quien ayer recibió la condena más dura, a ocho años de prisión.

Ninguno de los 23 agentes condenados cumplirá la sentencia porque se encuentran en rebeldía en EE.UU. El gobierno norteamericano "lamentó" ayer las condenas.

También fue sentenciado a cinco años el teniente coronel norteamericano Joseph Romano, que era jefe de seguridad de la base OTAN de Aviano, en el norte de Italia. Ayer, el Pentágono también dijo que lamentaba la condena del militar.

El teniente coronel Romano participó del secuestro. Abu Omar fue capturado con la complicidad de agentes secretos italianos cuando caminaba desde su casa a la mezquita musulmana donde era el jefe religioso. Fue llevado a la base de Aviano y de allí trasladado en avión a una base de EE.UU. en Alemania. En otro avión lo enviaron a su país, donde lo internaron en una cárcel cerca de El Cairo. En ella, Abu Omar fue torturado y sufrió lesiones permanente. Tras cuatro años de prisión, fue liberado sin ninguna acusación ni proceso. No era un terrorista.

El tribunal italiano ordenó un primer resarcimiento de un millón y medio de euros al egipcio y a su mujer, pero la cifra definitiva será establecido en un proceso civil.

Tres miembros de la CIA no fueron castigados porque están protegidos por la inmunidad diplomática. Entre ellos figura Jeff Castelli, el responsable general de la "Compañía" en Italia.

El director del SISMI, el servicio militar italiano, general Nicolo Pollari, y su vice Marco Mancini, estaban procesados y los fiscales pidieron para ellos 13 y 10 años de prisión. Pero el juez Oscar Maggi anunció, al leer la sentencia, que ambos no podían ser juzgados porque dos gobiernos italianos opusieron el secreto de Estado, impidiendo acceder a la documentación del caso.

Tanto el ex primer ministro de centroizquierda Romano Prodi como su sucesor Silvio Berlusconi opusieron el secreto de Estado a los tribunales, lo que generó conflictos que debieron ser zanjados por la Corte Constitucional.

Dos agentes de los servicios secretos italianos fueron condenados a tres años de cárcel no por haber participado del secuestro sino por haber favorecido y ocultado las acciones de los agentes de la CIA.

Los abogados del general Pollari lamentaron que la oposición del secreto de Estado por parte de los gobiernos italianos impidiera que el director de los servicios militares pudiese probar su inocencia "pues jamás impartió órdenes o directivas autorizando el secuestro de Abu Omar".

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