Un condenado se quejó por "la falta de beneficios".

Con un nombre supuesto, Damián cuenta lo que sucede en el Servicio Penitenciario, pero resguarda la identidad, ya que en su lucha por conseguir la libertad condicional -que asegura tiene ganada de sobra- el que se enteren las autoridades que habla con la prensa, sería seguramente condición para que se lo castigue y su pena sea visiblemente alterada y no conseguiría esa libertad condicional que tanto reclama.
Tuvo una condena de ocho años de prisión, y hace cinco que está purgando la pena, con lo que debería haber sido beneficiado con la libertad condicional, pero al parecer nadie se acuerda de ellos.

Damián, denunció una pésima política interna en el Servicio Penitenciario Provincial, "porque no nos dan comida, no nos dan pan", además de "menos visitas y menos lugares para trabajar", con lo que los momentos de ocio son interminables, lo que causa que "haya más violencia entre los internos", algo que se demostró la semana anterior, cuando un interno asesinó a otro de nueve puñaladas.

"Pero esos son los que se conocen", nos dijo, y aseguró que los hechos de violencia "como violaciones y peleas" son moneda corriente y con muchos casos graves que no llegan a la prensa, debido a que existe una política de ocultamiento total.

Damián habló de "superpoblación de la Unidad Uno", en donde no se da la posibilidad de "trabajar en la panadería o en la carpintería", haciendo que estén todo el día encerrados, pero también dijo que "en la Penitenciaría entra mucha droga".

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