Conciliación obligatoria: frenan el despido de 1.300 petroleros

Lo determinó el Ministerio de Trabajo nacional. Deberán reincorporar a los 300 trabajadores echados y parar los mil telegramas que enviarían la semana próxima.
El Ministerio de Trabajo de la Nación dictó ayer por la tarde la conciliación obligatoria en el conflicto petrolero, tras el anuncio de la medida de fuerza que iba a tomar el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro y Neuquén luego de que 300 trabajadores recibieran telegramas de despido en las últimas horas y que se denunciara que otros 1.000 correrían la misma suerte la semana próxima.

A raíz de la medida tomada por la delegada regional del Ministerio de Trabajo de la Nación, María Magdalena Maldonado, el gremio debe levantar el paro total de actividades que había decretado para el lunes próximo, y las empresas están obligadas a reincorporar a los 300 empleados despedidos y frenar el envío de los 1.000 telegramas.

Además, los gremios del sector y las empresas deberán verse las caras el martes próximo. Esa instancia de negociación tendrá la duración de 10 días hábiles.

«También establece y garantiza la intangibilidad salarial de los trabajadores, por lo que las remuneraciones deben liquidarse en los montos y con los adicionales que percibían antes del conflicto», indicaron desde el sindicato que conduce Guillermo Pereyra.

Asambleas

Ayer se realizaron asambleas en todas las localidades donde el gremio tiene delegaciones y se decidió un paro de actividades por 24 horas a partir de las 8 del lunes, con afectación a la producción. Además, amenazó con que de no obtenerse soluciones inmediatas, repetirá la medida durante 48 horas, el jueves y viernes próximos.

En Rincón de Los Sauces ayer se llevó a cabo una multitudinaria asamblea, ante el alerta que despertó la información de que las empresas iban a despedir a unos 1.000 trabajadores a partir de la semana próxima, fecha en que vence el acuerdo firmado en noviembre entre los sindicatos, gobiernos provinciales, firmas petroleras y la Nación, por el cual se estableció mantener las fuentes de trabajo y frenar las demandas salariales, entre otros puntos.

"Las operadoras ofrecieron prorrogar por seis meses el preventivo de crisis, pero con un 40% del salario para los empleados suspendidos. Hoy (por ayer) supimos que 300 compañeros recibieron el telegrama de despido en Rincón de los Sauces y Catriel. No podemos seguir dialogando porque parece que quieren distraernos", dijo Pereyra, antes de que se dictara la conciliación.

"Algunas empresas, como Idhesa, Quintana, Key, Exterran y Lihuen, entre otras, borran hoy con el codo lo que firmaron con la mano", aseguró el sindicato mediante un comunicado.

Pereyra dijo que no hubo respuesta positiva al pedido de que los suspendidos cobren el sueldo pleno y además "no hubo ninguna apoyatura para las PyMEs que están haciéndole frente a los sueldos de sus trabajadores suspendidos sin ninguna ayuda».

El sindicato y la Cámara de Empredimientos Industriales Petroleros y Afines (CEIPA) de Plaza Huincul se reunieron ayer ante la posibilidad de despidos masivos.

«Solicitamos en forma inminente la intervención del gobernador de Neuquén, Jorge Sapag y el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, e instamos se involucren en la búsqueda de una solución de nuestras empresas y sus trabajadores», afirmó la CEIPA en un comunicado de prensa.

Durante las negociaciones que se llevaron a cabo en los últimos días en Buenos Aires, las empresas productoras sostuvieron que la crisis internacional les impide realizar nuevas inversiones y que de ninguna manera pueden sostener el salario completo a los trabajadores suspendidos.

"Les pedimos los balances, para ver si realmente les dan pérdidas como ellos dicen, pero todavía no aparecen. Siguen con la tesitura de prorrogar por seis meses el preventivo de crisis pero no lo vamos a aceptar, vamos a defender los puestos de trabajo con uñas y dientes", dijo el dirigente del gremio petrolero.

El sindicalista mantuvo dos reuniones el jueves por la noche, una con Sapag y otra con el ministro de Planificación de la Nación, Julio De Vido.

"Tanto el gobierno provincial como nacional se pusieron a disposición, nos hace falta porque queremos sumar a todos los sectores a este reclamo. Tenemos que obligar a las empresas a cumplir con las inversiones comprometidas en los contratos firmados hace poco", comentó Pereyra a este diario.

El gremio petrolero también se ve perjudicado en su recaudación, debido a que no recibe los aportes que hacen los afiliados en actividad, razón por la cual se resiente el funcionamiento financiero de su obra social.

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