Conciliación obligatoria en el conflicto en la fábrica de cosechadoras Bernardín

Los 115 operarios de la compañía Agroindustrial San Vicente retomaron las actividades ayer tras acogerse a la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la provincia.
Tras la toma de las instalaciones de la firma seis días y luego de un largo período de incumplimiento de obligaciones salariales de la patronal, los obreros volvieron al trabajo.

Desde hace dos meses comenzaron los reclamos por la regulación de los sueldos —en algunos casos no cobran desde abril—, con retención de trabajo y reducción horaria.

Setenta y seis despidos. En los días siguientes endurecieron las posiciones hasta que, el martes último los propietarios enviaron 76 telegramas de despido. En ese punto la medida de fuerza llegó al corte de calles de la pequeña localidad del surdeste del departamento Castellanos.

Agroindustrial San Vicente, propietaria de la histórica firma Bernardín, que fabrica cosechadoras y pulverizadoras autopropulsadas, se presentó en convocatoria de acreedores por la crisis financiera que afectó sus ventas y generó deudas con los trabajadores y proveedores.

Luego se decidió la reducción de personal, medida que quedó sin efecto tras la intervención de la cartera de Trabajo provincial. La conciliación se extenderá por 15 días hábiles. Se dijo desde ámbitos tribunalicios rafaelinos, que la cesación de pagos fue judicializada por el titular del directorio de la empresa, Aníbal Cúneo, ante el Juzgado, Civil, Comercial y Laboral en turno.

Actualmente los obreros subsisten con un subsidio nacional del Programa de Reconversión Productiva y otro del Ministerio de Desarrollo Social provincial. Respecto de la posición de los propietarios de la empresa, la viceministra de Trabajo, Alicia Ciciliani, dijo que el argumento esgrimido se fundamenta en "dificultades financieras".

Tanto voceros de los trabajadores como el dirigente de la UOM, Rubén Santiago, dijeron a LaCapital que los dueños prometieron que en días cobrarán deudas de clientes rusos y, de ese modo, saldarán las deudas salariales. Precisaron que, según esas versiones, los ingresos de las ventas a Rusia rondarán los 50 mil dólares semanales.

Además de porcentajes del sueldo de abril, la compañía adeuda la totalidad de los pagos de mayo y junio, aguinaldo y un aumento de 500 pesos otorgado en el último mes.

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