Concesionarios de la antigua Terminal definen plan de lucha

El secretario de Gobierno les propuso permanecer en el predio hasta el 30 de marzo firmando previamente su desalojo. "Nos están tomando el pelo", aseguran los comerciantes. En las próximas horas determinarán el modo de agudizar su reclamo.
El destino de los comerciantes de la vieja Terminal es tan incierto como el del edificio. Ayer al mediodía, los comerciantes mantuvieron una reunión con el secretario de Gobierno, Ariel Ciano, de la que salieron "con las manos vacías". De acuerdo con los trabajadores, para el municipio ellos "no tienen derecho a reclamar", por lo que en las próximas horas definirán junto a su abogada el plan de lucha a seguir, puesto que aseguran que no se quedarán de brazos cruzados.

Uno de los participantes de la reunión concretada después de las 14, Luis Farías -comerciante y vecino de las histórica estación desde hace décadas-, explicó que una solución que les propuso el titular de Gobierno -quien los recibió junto a un delegado de la Secretaría de Transporte-, es "permanecer en el edificio hasta el 30 de marzo firmando previamente el desalojo". "Nos dijeron que no tenemos derecho a reclamar, no nos dieron ninguna solución y no salimos nada conformes, porque los ánimos entre los concesionarios no son los más calmados", detalló en diálogo con El Atlántico.

Una de las alternativas que contemplaban los comerciantes frente al traslado de los servicios al nuevo predio de Luro y San Juan era la de ser incluidos en el proyecto que próximamente se pondrá en marcha en la vieja estación, que prevé la construcción de un paseo comercial y cultural, según anunció el intendente Gustavo Pulti.

"Nos dijeron que no había posibilidad de formar parte de ese proyecto. En realidad el proyecto no está, no existe, es sólo una idea. Lo que pasa es que se politiza todo y lo primordial, que es el futuro de los comerciantes y empleados, pasa a un segundo plano", añadió Farías.

De acuerdo con el concesionario, durante las últimas horas de la noche de ayer se disponían a mantener una reunión con la abogada que los representa a fin de conocer los riesgos de todo tipo de decisiones que se puedan tomar. Según adelantó, los comerciantes definirán su plan de lucha entre las próximas 24 y 72 horas. "Vamos a analizar, a plantear, a discutir y a consensuar cómo vamos a reaccionar frente a esta falta de respuestas", aclaró.

Durante la reunión con Ciano, los comerciantes acordaron volver a encontrarse con el secretario de Gobierno el próximo 22 de diciembre a las 13 para plantear todo tipo de propuestas que surjan durante el transcurso de estos días.

"Es desgastante todo este proceso. Lo único que nos propusieron fue poder seguir trabajando hasta el 30 de marzo y luego seríamos desalojados. Pero si no hay gente en la Terminal no hay clientes y sin clientes no hay ingreso. No se pueden sostener los locales y lo único que Pulti logra cercando el edificio es despoblarlo y llenarlo de gente que se va a meter, porque en la zona de la estación hay muchas casas tomadas y esto también va a pasar en la Terminal".

Consultado acerca de la actual situación de los trabajadores, Farías indicó que "las esperanzas no se pierden", pero reconoció que "el optimismo se va agotando". "Hay gente que está mal. Hoy (por ayer), hubo un comerciante con un pico de presión que tuvo que ser asistido. Hay otros con depresión. Es horrible y desolador ver toda la Terminal vacía, te deprime", aseveró.

"Yo creo que nos toman el pelo. El intendente festeja la apertura de la nueva estación que está hermosa, hay que decirlo, no sé si tiene todas las instalaciones pero está muy linda. Pero se olvida de nosotros, de la gente que desde hace años trabajamos en la Terminal, y le damos trabajo a la gente y servicio a los viajantes. Esperamos que nos den una respuesta, pero va a haber una reacción. No nos vamos a quedar de brazos cruzados", concluyó Farías.

Maleteros: trabajan juntos pero están divididos

La apertura de la nueva Terminal de micros generó múltiples polémicas. Además del destino aún incierto de los comerciantes del predio de Sarmiento y Alberti, la situación de los maleteros y changarines no está aún regularizada por completo. La gran mayoría logró ser trasladada al flamante edificio, aunque por el momento están divididos en dos sectores: una ONG que creó una cooperativa y un grupo de trabajadores que desempeñan su actividad bajo la coordinación de una empresa.

Elio Lombardo trabajaba en la antigua estación y, agrupándose con sus compañeros maleteros, logró ser trasladado a la nueva estructura de Luro y San Juan. "Se trabaja más cómodo acá, estamos mejor. Facturamos lo que hacemos, tenemos un chaleco que nos distingue y un carnet con nuestro nombre que nos identifica", explicó.

De acuerdo con este maletero, son 28 los trabajadores del sector que cuentan con esta identificación, promovida por la ONG "Asociación Civil Mitigar", que creó una cooperativa para que los trabajadores puedan llevar a cabo su actividad en la flamante Terminal. Según versiones que trascendieron, esta entidad estaría coordinada por un empresario ajeno al servicio de los maleteros, lo que habría generado polémica entre el personal y habría sido uno de los motivos de la división.

Del otro lado existe un grupo de unos 20 trabajadores que se agruparon, presentaron un proyecto ante una empresa y se hicieron monotributistas para poder facturar su actividad y lograr así contar con un sueldo a fin de mes.

"Presentamos un proyecto que se está evaluando y hoy estamos trabajando con una pechera que dice 'Servicio de Equipaje', que nos identifica. Todavía seguimos trabajando como en le vieja Terminal, de manera irregular, pero sabemos que hay buena predisposición de parte de los nuevos concesionarios y creemos que pronto va a haber una solución. Empleados no vamos a ser, no creo, pero si somos monotributistas ya contamos con un seguro de vida y una tranquilidad distinta, además de un sueldo a fin de mes, además de la propina", explicó Jesús Roldán, uno de los representantes de este grupo de trabajadores.

"La idea que tenemos es crear una especie de mini Pyme, para que todos podamos tener lugar y podamos facturar y estar en regla. Apostamos a trabajar mejor", añadió.

En ambos grupos existen maleteros y changarines que trabajan junto a los micros desde hace 15 o 20 años. "Es una lástima que después de tanto tiempo hoy estemos divididos, pero las cosas se dieron así", se lamentó Roldán, aunque entendió que "al menos estamos trabajando mejor que antes, más cómodos y en condiciones diferentes".

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