La Concertación neuquina renació con internas

El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y los principales dirigentes del peronismo y el radicalismo kirchnerista en la provincia hicieron el sábado el acto de relanzamiento de la Concertación neuquina, junto con centenares de dirigentes de la centroizquierda local.
En el renacimiento de la fuerza quedó planteada la interna para las elecciones legislativas de este año porque el funcionario nacional no es el único que quiere posicionarse para la Cámara de Diputados de la Nación.

Parrilli, en un contacto con la prensa en el cierre de una jornada de discusión en comisiones organizada en la Escuela 158 de la ciudad de Neuquén, negó que la actividad tuviera trasfondo electoral y se mostró despreocupado de la sangría de senadores nacionales que sufre el bloque del Frente para la Victoria en el Congreso. "Se fue uno que nunca estuvo, en realidad", dijo sobre el salteño Juan Carlos Romero. "Cuando fue el temporal anterior no lo podíamos encontrar", añadió.

Además de los viejos referentes del Peronismo para la Victoria de principios de los ´90 (el propio Parrilli, el diputado Ariel Kogan y el delegado regional del Anses Aldo Duzdevich), estuvieron los actuales líderes del peronismo K y otros sectores que pugnan por un espacio preponderante no sólo en la lista de diputados nacionales sino también en la de aspirantes al Concejo Deliberante de Neuquén.

En la vereda, un grupo uniformado con remeras negras no cejó con el bombo y el redoblante, como medida de presión para que el referente de los empleados de comercio Sergio Rodríguez no perdiera un lugar en la primera línea del encuentro y tal vez de la boleta.

En el escenario del salón del colegio, dos grandes imágenes de la presidenta Cristina Fernández y el ex presidente Néstor Kirchner, colocadas en los laterales, le dieron inconografía peronista al acto.

Se sumaron el Frente Grande (estaban sus principales dirigentes, encabezados por Raúl Podestá), el MUN del diputado Rodolfo Canini, sectores del Partido Intransigente y dirigentes del MPN como Silvia Sapag (actual diputada nacional del kirchnerismo) y el ex ministro Gustavo Vaca Narvaja.

"No nos une el amor sino el espanto" por lo que hay enfrente, confió, haciendo suyo el verso de Borges, un referente de esos sectores de centroizquierda presentes en el kirchnerismo neuquino.

Desde temprano, los participantes, que fueron cerca de 600, se reunieron en comisiones para analizar aspectos económicos y sociales de la provincia.

Parrilli llegó al borde del mediodía y fue recibido por una comisión de recepción como si se tratara de un candidato en campaña.

Para hablar con la prensa, llamó a los intendentes Martín Farizano (UCR, Neuquén) y Ramón Rioseco (El Frente y la Participación, Cutral Co) para que lo flanquearan.

El secretario General de la presidencia no quiso hablar de dos asuntos que plantearon los periodistas: el conflicto del campo (se excusó porque dijo que no es su área) y las candidaturas en Río Negro.

Habló de la "expresión plural" de la Concertación y negó que el futuro del gobierno de Fernández de Kirchner dependa de las elecciones legislativas, sino -dijo- de "la gestión" frente a la circunstancia internacional.

Con "el voto de la gente y la mayoría" que el gobierno ya tiene en ambas cámaras del Congreso, Parrilli dijo que el kirchnerismo mantendrá esa relación de fuerzas.

Anticipó que si en el seno de la Concertación neuquina no existiera finalmente un acuerdo en cuestión de candidatos, habría que "ir a una interna", pero no habló de su futuro político. Y apuntó que el PJ es el único partido que usa las elecciones para decidir autoridades y postulantes.

En respuesta a una pregunta, dijo que la Concertación tiene las puertas abiertas al MPN; recordó, de todos modos, que la gestión tiene en el gobernador Jorge Sapag a un aliado.

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