En Concepción del Uruguay, la basura desató una crisis ambiental

En Concepción del Uruguay, la basura desató una crisis ambiental
Cada día que pasa, el problema se agrava. Sobre todo porque en Concepción del Uruguay el tema se discute desde hace años, pero los diversos Gobiernos Municipales han pateado el asunto para adelante.
En la actualidad, los uruguayenses generan 70 toneladas diarias de basura que, momentáneamente, se disponen en un nuevo predio que abrió la Administración Municipal que conduce el intendente Marcelo Bisogni (PJ). Se trató de una medida de emergencia, porque la última crecida del río Uruguay desbordó el antiguo basural y esparció los residuos por toda la zona.

El nuevo basural

Ante la situación de emergencia, el Gobierno Municipal de Concepción del Uruguay desempolvó un viejo plan para abrir un nuevo basural en la zona de Talita, a unos 5 km. del centro de la ciudad, en un terreno lindero al Arroyo de la China.

Los vecinos de esa zona constituyeron una Asamblea Ciudadana para oponerse al proyecto, ya que habían reunido pruebas de las falencias que presentaba el terreno en cuestión. En un video que grabaron en marzo de 2009 mostraban el predio totalmente inundado por las lluvias y el desborde del arroyo. A pesar de las falencias en el terreno, el intendente Marcelo Bisogni dispuso avanzar con el proyecto y desde hace dos semanas la basura se vuelca en el nuevo predio.

La maniobra

Las investigaciones de El Día habían denunciado la maniobra del entonces Director de Medio Ambiente, Sergio Bravo, para abrir este nuevo basural a pesar de los problemas que presentaba el terreno. Ese predio ya había sido descartado en investigaciones previas, a lo que se sumaba la falta de un estudio de impacto ambiental, condición sine qua non para poner en marcha iniciativas que afectan el medio ambiente.

En esa instancia fue que intervino el Secretario de Medio Ambiente de Entre Ríos, Fernando Raffo, que desaconsejó avanzar con el nuevo basural y confirmó que el estudio de impacto ambiental previo era condición de cualquier emprendimiento de esta naturaleza.

El tema llega a la Justicia

Pero la falta de planificación y la inexistencia de un plan alternativo al viejo basural que se había inundado con la crecida del río Uruguay, el Gobierno Municipal siguió adelante con esta iniciativa y comenzó a volcar las 70 toneladas diarias de basura en el predio de Talita.

Ante la situación, los vecinos de Talita presentaron una Acción de Amparo ante la justicia para frenar el volcado de basura en la cercanía de sus casas y granjas. Al contrario de lo que muchos suponían, el Tribunal de primera instancia hizo lugar al reclamo y emitió una orden expresa que prohibía al Municipio continuar con el depósito de basura en el nuevo terreno.

Pero los alcances de la política llevaron el tema al Superior Tribunal de Justicia, con un pedido de suspender la medida judicial hasta que se resuelva la cuestión de fondo. Y, oh casualidad, el máximo tribunal de la Provincia hizo lugar a la medida y habilitó nuevamente el volcado de los residuos en el nuevo basural que desde hace ya dos semanas sigue acumulando basura en un terreno que no cuenta con ningún estudio previo respecto a las condiciones ambientales.

La basura, una deuda de la democracia

El tema es tan delicado que el problema de la basura le ha costado varios dolores de cabeza a los Gobiernos Municipales. A comienzos de los años 90, el entonces intendente Hugo Baldoni dispuso privatizar la recolección de residuos a manos de la firma Onda Verde, ya que el paro de los empleados municipales convertía en un caos la ciudad cuando no se recolectaban los residuos. A comienzos de la década siguiente, la millonaria deuda que el Gobierno Municipal acumuló con la firma privada hizo que el Intendente José Eduardo Lauritto dispusiera dar por terminada la relación contractual y retomara el carácter público de la recolección y disposición final de los residuos. Fue por esos años, 2001/2002, que se encargó un estudio de terrenos alternativos para crear un nuevo basural ya que el volcadero a cielo abierto estaba saturado, con incendios cada verano y altos niveles de contaminación.

A pesar del intento, el tema quedó relegado y debió pasar casi una década más para que la emergencia que provocó la inundación a finales de 2009 reinstalara el tema en la agenda del gobierno Municipal que ahora está desesperado, sin opciones y rodeado de problemas como para ensayar soluciones de largo plazo.

Aunque rara vez aparezca en la agenda política, el problema de la basura se ha convertido en una de las deudas de la democracia por estos lares.

Los residuos se cargaron varios funcionarios

La falta de solución al tratamiento de los residuos le ha costado varios cambios a la gestión que conduce el intendente Marcelo Bisogni en Concepción del Uruguay. Inicialmente, la recolección y el destino final de los residuos estaba a cargo del Director de Medio Ambiente, Sergio Bravo. Sin embargo, los recurrentes problemas asociados a la basura y el fracaso de su intento por crear un nuevo basural, le costaron el puesto a Bravo tras la denuncia de el Día acerca de las maniobras y "aprietes" del funcionario para forzar la cesión de un terreno que estaba en manos de una empresa que abastece de broza a la autovía Mesopotámica. Ello derivó en un primer cambio: Bravo quedó relegado en esta tarea, y el tema pasó a la órbita de la Supervisión de Servicios Generales, un área operativa pero que poco y nada tiene que ver con el cuidado del medio ambiente. A ello le siguió la renuncia de Bravo a la dirección de Medio Ambiente y la creación de la Secretaría de Salud y Medio Ambiente que, paulatinamente, intenta hacerse cargo de la situación sin pagar los costos políticos que significó la desprolijidad con la que se ha manejado el gobierno Municipal hasta el momento.

La situación actual

A esta altura, la situación de Concepción del Uruguay sigue siendo delicada en el tratamiento de los residuos. La basura se vuelca en un predio en el que la Justicia ha señalado como inapropiado y otro fallo judicial prohibe dar marcha atrás y seguir arrojando basura en el viejo volcadero en el que durante largos años, los residuos se volcaron a cielo abierto sin ningún tipo de tratamiento. Ahora, el Gobierno Municipal intenta mostrar acciones preventivas como la cobertura de la cava con una membrana que frene la filtración del lixiviado que generan los residuos, o detener el avance del agua desde el Arroyo de la China con un terraplén que están construyendo.

Si bien la situación es mejor que la anterior, no hay garantías que en pocos años el nuevo volcadero no muestre las mismas características del desastre ambiental que provocó hasta hace pocas semanas atrás el viejo basural.

El Dato

Concepción del Uruguay no cuenta con ningún tipo de separación de los residuos domiciliarios.

La recolección de residuos se realiza seis veces por semana y está a cargo del propio Municipio.

El tratamiento de los residuos patológicos es sumamente deficiente e incluso han llegado a arrojarse junto con los residuos comunes.

Diariamente se producen 70.000 kilos de basura.

El Secretario de Medio Ambiente de Entre Ríos, Fernando Raffo, desaconsejó avanzar con el nuevo basural.

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