Concentrado en el acuerdo del properonismo y en las encuestas, llega a Tandil De Narváez.

El diputado peronista arribará hoy a Tandil con guarismos: un acuerdo con Macri y Solá hoy los ponen en los 30 puntos que tiene el mejor candidato del kirchnerismo. Las diferencias pasan por definir el presidenciable de cara a las elecciones de 2001.
El diputado del peronismo rebelde Francisco de Narváez arribará hoy viernes a la tarde a Tandil, en el marco de una recorrida que realiza por varios de los distritos en el interior de Buenos Aires.

Desde San Cayetano se trasladará a nuestra ciudad, donde se prevé tomará contacto con la prensa y se reunirá con algunos de los operadores desde que recorre el territorio en pos de conseguir el respaldo en las urnas.

El ex titular de Supermercados Tía y dueño de Multimedios América llega con algunos guarismos bajo el brazo, mientras intenta sellar con el felipismo y el macrismo un acuerdo para las legislativas de octubre, pero también quién será el presidenciable para las de 2011.

Según el relevamiento realizado por Hugo Haime, el presidente del PJ Néstor Kirchner alcanza los 30,8 puntos de intención de voto mientras que el trío macrista (están testeados juntos, sin especificar quién va en primer lugar) logra 29,9 de las adhesiones.

Kirchner no fue el único relevado en la provincia de Buenos Aires. También se cotejó un escenario donde el candidato es Sergio Massa. El jefe de Gabinete logra el 25,1 por ciento de las preferencias, De Narváez 14, Solá 11,6 y Jorge Macri 9,7.

En este caso no se cotejó una lista única del antikirchnerismo. Si así fuese –como parece que va a ocurrir– este frente podría estar por encima de Massa. Y si bien la sumatoria no es lineal, es decir, el número final suele dar por debajo de lo que los tres suman yendo por separado, se estaría ante una pelea reñida.

Hay una tercera opción, con Florencio Randazzo. En este caso el ministro del Interior queda segundo, con 15,4 por ciento, por debajo de De Narváez, con 16,5 por ciento, pero por encima de Solá, con 14,1 por ciento, y Macri, con el 10,6 por ciento.

Hoy, la oposición está totalmente fraccionada en la provincia y si se votara el oficialismo ganaría claramente con sólo un tercio de los votos.

Es en este marco, adquiere significación el acuerdo Macri-Narváez-Solá, según señalan hoy analistas, como explicó Rosendo Fraga, en su última apreciación del actual escenario.

Francisco de Narváez, representando al peronismo disidente y el Pro, sin llevar candidato a presidente en la boleta, -lo que hace difícil reunir votos en una elección presidencial,- obtuvo en 2007 el 15% de los votos.

A su vez el peronismo, que tuvo 46% para presidente, hoy perdería entre 10 y 12 puntos, la mayoría de los cuales podrían ir con Felipe Solá, quien representa al voto rural del interior de la provincia, que ha abandonado al oficialismo nacional.

En consecuencia podría plantearse que este acuerdo tripartito en la provincia estaría en condiciones de reunir aproximadamente una cuarta parte de los votos.

Pero si simultáneamente se va gestando un segundo eje opositor en base al no-peronismo, que reúna a la UCR, la Coalición Cívica de Elisa Carrió, los seguidores del vicepresidente Julio Cobos y el Partido Socialista, el electorado bonaerense podría dividirse en tres tercios, dos de ellos opositores y uno oficialista. En un escenario de este tipo, el Gobierno tiene muchas posibilidades de tener el tercio más grande y finalmente ganar.

Es así como, de lograrse el acuerdo Macri-Narváez-Solá, es un paso importante, pero probablemente insuficiente.

Es que si no amplía el acuerdo a sectores del no peronismo, el voto opositor en la provincia puede dividirse en dos y ello favorecer al kirchnerismo.

Tomando la hipótesis de que el oficialismo en un año muy difícil como será el que comienza saca el 35% de los votos, si el 65% restante se dividiera por mitades, la oposición sería derrotada, pero si dos de cada tres votos de ella, optan por una misma lista, ganaría.

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