El Concejo no quiere ser parte de la negociación

Todos los bloques rechazaron la idea del Ejecutivo de votar un aumento no consensuado con el gremio.
La pretensión del intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, de que el Concejo Deliberante apruebe la pauta salarial que ofreció el Departamento Ejecutivo, pero que el Suoem –en votación interna muy ajustada– rechazó el pasado miércoles, cosechó ayer críticas de todas las bancadas políticas, con un dato saliente: esa actitud también fue asumida por los propios ediles giacoministas.

Habitualmente, los aumentos salariales a los municipales son negociados de manera directa por el Ejecutivo y recién luego votados en el Concejo.

El tema es que no hay muchos antecedentes como el presente, en cuanto a que Giacomino pretende la aprobación de una pauta que fue rechazada por el Suoem, y que presupone que la discusión sigue abierta.

De hecho, ayer por la tarde, mientras los concejales de todos los colores políticos comentaban lo llamativo de la situación, en el Palacio 6 de Julio representantes del Ejecutivo y el Suoem se enfrascaban en una nueva discusión para tratar de salir del entuerto.

"Creo que es conveniente que lo resuelvan primero en el Ejecutivo. Si lo traemos al Concejo, va a ser peor, porque además nosotros no manejamos los números", fue la primera advertencia que provino del Concejo, y salió de boca de Gustavo Barrionuevo, nada menos que el jefe del bloque Social por Córdoba (giacoministas).

"No nos parece lo más adecuado. Creemos que hay que agotar la instancia de diálogo con el gremio", disparó Barrionuevo ante la propuesta del intendente, que lo pone en serios aprietos para intentar lograr los votos necesarios para su aprobación.

Es que el giacominismo tiene en el cuerpo apenas cuatro ediles propios y en los últimos meses logró tejer con mucho esfuerzo un interbloque con la UCR, el PJ y el riutortismo, que casualmente hace pocos días se unieron para votar un tope al gasto salarial para este año (no más del 60 por ciento del gasto).

Para ese grupo, votar un incremento ya implicaría incurrir en contradicción. Pero además, hacerlo sin que el acuerdo esté cerrado con el Suoem, les significaría ser indefectiblemente parte de la negociación.

"Como concejales no tenemos porqué participar en la discusión. Distinto sería que el Ejecutivo nos convoque para eso o que diera por terminadas las negociaciones con el gremio y pretenda que se vote una propuesta final propia, pero ninguna de las dos cosas ha ocurrido", evaluó el riutortista Miguel Siciliano. "Esto es consecuencia del vacío de poder. Como no lo tiene el intendente, quiere que los concejales cogobernemos. No corresponde", agregó.

El jefe de la bancada peronista, Juan Rufeil, criticó que Giacomino "quiere poner a los concejales entre dos fuegos: la falta de autoridad del Ejecutivo y las actitudes patoteriles del Suoem". Coincidió en que al aumento lo debe definir el intendente y mandarlo al Concejo ya cerrado. Elvio Sahaspe (PJ) agregó por su lado que Giacomino no puede imponer una mejora salarial en forma "compulsiva" y le sugirió que envíe "una pauta consensuada".

Desde la UCR (que votó en contra de todas las mejoras salariales a los municipales), Marcelo Cossar dijo que no le "asusta" discutir una pauta, pero aclaró que, tal como la encaró el Ejecutivo, "es una irresponsabilidad". También marcó la contradicción que implicaría avanzar en esta cuestión a días de haber aprobado el mencionado tope para el gasto.

Por último, Walter Nostrala (Frente Cívico) sostuvo que la movida del Ejecutivo "deja en evidencia su incapacidad para negociar" con el gremio. "Sería un hecho histórico que pretendan que el Concejo realice una tarea que le corresponde al intendente", remató.

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