Concejo modelo 2010

La nueva composición del Concejo Deliberante de La Plata le permitirá al oficialismo mantener la hegemonía. En la oposición se destacan el ingreso del PRO macrista y del GEN de Stolbizer, junto al retorno de la UCR. Hay rosca política por la presidencia del bloque oficialista.
Comenzó la cuenta regresiva para el recambio del Concejo Deliberante platense, que se concretará el 10 de diciembre. Sobre un total de 24 miembros del cuerpo, el bruerismo contaría con una primera minoría segura de, al menos, nueve concejales.

Igualmente, existen algunas dudas sobre el dirigente camionero Miguel Forte, dado que no está firme su incoporación a la bancada del intendente: podría conformar un bloque unipersonal, funcionando eventualmente como aliado. A esto se suma que el oficialismo puede contar con el habitual apoyo de los ediles Francisco Capparelli, Juan Lotúmolo y Carlos Melzi. Así alcanzaría la mitad más uno de los miembros para conservar la presidencia del cuerpo y la hegemonía en el manejo de las comisiones.

Hasta hace pocos días se barajaban tres nombres para la presidencia del bloque bruerista. Se trata de los actuales concejales Cristian Vicent y Lorena Riesgo, junto al de la diputada provincial Valeria Amendolara, concejala electa el 28 de junio pasado. Vicent está vinculado a UPCN; Riesgo milita en el espacio piquetero del jefe de Gabinete de la Municipalidad, Santiago Martorelli: el movimiento Evita. Finalmente, Valeria Amendolara, edil que contaría con más chances en esta carrera, proviene del riñón mismo del bruerismo, ya que se la considera una "ahijada política" del dirigente Luis "Lucho" Lugones, mentor de los hermanos Bruera desde las épocas de militancia juvenil en el Centro de Estudiantes Secundarios del Normal 3.

La presidencia del cuerpo permanecería en manos de Javier Pacharotti, otro bruerista puro. Pacharotti fue blanco de duras críticas desde otros espacios del oficialismo por el manejo de la crisis desatada el miércoles pasado, cuando las ediles oficialistas Riesgo y Silvana Soria, junto a Carlos Melzi, un concejal K aliado, que se negaron, inicialmente, a votar la privatización de la gestión del cobro de derechos por publicidad y propaganda al comercio platense.

Finalmente, existe un caso particular, el de Teresa Razzari. Esta edil, presidente del Partido para el Progreso Social, no tiene origen justicialista, pero ha construido una fuerte relación personal con Bruera, que "seguirá mientras Pablo me conteste el teléfono" como suele bromear en charlas con sus pares. En los hechos se trata de una defensora a ultranza en el recinto de todos los proyectos que envía el departamento Ejecutivo, ejerciendo muchas veces la función tradicional del presidente de un bloque y hasta justificando lo injutificable. Se la mencionó reiteradas veces disputando el lugar de Javier Pacharotti. Aunque en el mediano plazo las aspiraciones de Razzari no pasarían ya por un cargo en el legislativo local.

Respecto de los tres aliados que le otorgan al bruerismo la mayoría y el quórum propio, es Melzi quien ha hecho público su alineamiento con el matrimonio Kirchner a nivel nacional, y su cercanía con el oficialismo a nivel local. Melzi accedió a su banca a través de la lista de Carlos Castagneto, el ex arquero de Gimnasia que se hizo famoso por repartir electrodomésticos en campaña.

A pesar de su cercanía con el espacio del intendente, el concejal kirchnerista demostró juego propio al negarse a votar el proyecto de privatización del cobro de tasas. Mientras tanto, Francisco Capparelli como Juan Lotúmulo han mostrado un fuerte alineamiento con el oficialismo, y hasta ahora no hay señales de que cambiarían su conducta.

La heterogénea oposición

Se trata de un conglomerado heterogéneo que nuclea, en distintos bloques, ediles con militancia de origen justicialista y arista. Las novedades en este espacio las constituyen el retorno del radicalismo al Concejo, la entrada del partido GEN de Margarita Stolbizer y del PRO bonaerense.

Justamente fue Unión-Pro la segunda fuerza más votada en las últimas elecciones. De su actual bancada sólo retorna José Ramón Arteaga, un experimentado concejal con pasado alakista que tendría prácticamente asegurada su continuidad al frente de la bancada a partir del 10 de diciembre. Ingresan Juan Pedro Chávez, Jacinta Tritten -ambos pertenecientes al espacio de Felipe Solá- y Julio Irurueta, primer representante del PRO en el cuerpo.

Habrá que ver cómo conviven en el interior del bloque "denarvaísmo", "felipismo" y

"macrismo".

Más complejo se presenta el espacio del Acuerdo Cívico y Social. De la actual bancada sólo seguirá por dos años más Susana Sánchez (foto), concejal "100 por ciento lilita", como le gusta definirse. Seguramente presidirá el bloque que integrará junto a Julia Larcamón, cuyo referente provincial es el presidente del ARI y diputado nacional electo Horacio Piemonte. El distanciamiento entre Elisa Carrió y Margarita Stobilzer produjo la fractura de las bancadas nacionales y bonaerenses de lo que fue el ARI, hoy repartido en Coalición Cívica y Generación para un Encuentro Nacional (GEN), lo que hace imposible la conformación de único bloque con Gastón Crespo, el joven concejal electo por la corriente de Stolbizer. De todas maneras, existe buen diálogo entre los tres ediles, al punto de que están considerando seriamente conformar un interbloque. Al mismo timpo también aspiran a incorporar a Guillermo Duva, que resultó electo en la lista del Acuerdo Cívico y que proviene de la UCR.

En tanto, el Frente para la Victoria-PJ que se referencia en Julio Alak conserva dos concejales del grupo elegido en las elecciones de 2007, Teresa Urriza y Sebastián Tangorra. Luego de la "travesía por el desierto" que significaron los últimos dos años, ahora buscan reposicionarse a partir de la asunción de Alak como ministro de Justicia y Seguridad.

Martín Sabatella, intendente de Morón y futuro legislador nacional, ganó inesperadamente un concejal para su espacio cuando Daniel Caferra, electo en 2007 por el ARI platense, resolvió hace pocos meses pasarse a las filas del naciente Nuevo Encuentro, la fuerza bonaerense de centroizquierda integrada por buena parte de la Central de Trabajadores Argentinos, junto a disidentes kirchneristas y dirigentes de aristas que rompieron con Carrió cuando acordó con la UCR. Es el caso del concejal Caferra y del diputado nacional Eduardo Macaluse, que junto a Horacio Piemonte provienen de la militancia gremial docente, que hace más de una década integraban dentro del Frente Grande, la corriente que se referenciaba en Mary Sánchez. Este grupo es conocido dentro de los espacios aristas como "la celeste", en referencia al nombre de la lista que conduce desde hace años el sindicato docente Suteba.

El sector de "la celeste" referenciado en Piemonte resolvió permanecer en ARI e integrar el nuevo partido de Carrió, la Coalición Cívica. Pero suelen ser críticos de muchas resoluciones de la líder de ese espacio, lo que despierta la desconfianza de los "lilitos puros".

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