El Concejo de Luján aprobó la instalación de hornos crematorios

Desde que en mayo de 2007 se clausuraron los hornos crematorios del Cementerio de la Capital (ubicado en el departamento de Las Heras), para cremar a una persona que fallece se debe viajar a Río Cuarto, en Córdoba, con los costos y trastornos que acarrea.

Por eso, y además porque en abril de ese mismo año fue conocido que en el cementerio de Luján se quemaban los cajones a cielo abierto cuando se hacía la reducción de cadáveres, los concejales del departamento elaboraron una ordenanza que autoriza y regula la instalación de crematorios en la zona industrial.

La normativa, explica el autor original del proyecto, Claudio Rossello (UCR), se basó en la ordenanza que regula estas instalaciones en Río Cuarto. Así, establece qué requisitos deben cumplir los privados que decidan ofrecer el servicio (aunque también podrá hacerlo el Estado), cómo deberán ser las instalaciones edilicias, el horno, pero también cómo deberán realizarse las cremaciones.

Sobre este punto, detalla qué documentación deben presentar los familiares de la persona fallecida -ya sea que ella misma haya pedido la cremación o la hayan decidido sus herederos- y otra serie de procedimientos a seguir en cada caso. Por ejemplo, que previo a la realización de las cremaciones se tendrán que publicar los datos del difunto "en al menos dos reconocidos medios gráficos de la ciudad por el término de 48 horas".

La ordenanza, que incorporó sugerencias de varios ediles así como de organizaciones ambientalistas, sólo habilita la utilización de los hornos crematorios para la reducción de restos humanos, de ataúdes o de urnas. Es decir, que no podrán usarse, como ocurría en la necrópolis capitalina, para incinerar residuos patogénicos o drogas que decomisa la policía.

Por otra parte, si se construyera un crematorio privado, se designará un funcionario municipal para verificar el funcionamiento del lugar y velar porque se cumpla la normativa.

La intención de los concejales es que este espacio también pueda utilizarse para la reducción de restos provenientes del cementerio municipal de Luján (y de otros de la provincia, el país o el extranjero).

Precisamente fue la denuncia de un anónimo que en 2007 informó a un ex concejal -José Moschetti (PJ)- que en la necrópolis departamental se quemaban los cajones a cielo abierto cuando después del tiempo estipulado se hace el traspaso a una urna, lo que motivó el interés en generar una normativa regulatoria de crematorios.

El presidente del Concejo Deliberante de Luján, Andrés Sconfienza, señaló que desde que se cerraron los hornos crematorios de Capital (funcionaban en el cementerio capitalino que se encuentra en Las Heras) se debe viajar a Córdoba, lo que implica un costo cercano a los 3.500 pesos. Esto, pese a que en el departamento hay una zona industrial en donde están ubicadas las empresas contaminantes.

Claudio Rossello aclaró que los nuevos hornos "ensucian" el aire en la misma medida que un auto, pero que de todos modos quisieron evitar posibles conflictos con los vecinos y por eso sólo se permitió su instalación en el distrito industrial y la zona de control ambiental 2. Aunque la normativa fue aprobada en agosto de 2008 sólo hay un par de interesados en la opción.

Uno de ellos es José Gassull, quien adquirió dos hornos crematorios y conformó una sociedad anónima para abocarse a la tarea. Sin embargo, cuando solicitó la factibilidad en noviembre de 2007 a la comuna de Luján -ya que dispone de terrenos en la zona industrial- le indicaron que no había una normativa regulatoria. Y recientemente fue notificado de la existencia de la ordenanza 8268/08.

Pero Gassull señala que hay tres incisos del artículo 5 -el que establece los requisitos para los interesados- que sólo pueden cumplir muy pocas empresas: tener una "trayectoria comercial no menor a 15 años en el rubro fúnebre", "ser consideradas como Pymes con una facturación anual no menor a pesos tres millones y contar con un plantel no menor a 40 empleados" y "acreditar experiencia no menor a 10 años en manipulación, movimiento y traslado de cadáveres". Por eso, inició acciones legales para solicitar una enmienda.

El concejal Rossello subrayó que se buscó que las empresas tuvieran experiencia porque se trata con personas, pero que están dispuestos a hacer modificaciones porque esperan que se habiliten crematorios.

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