El Concejo se llevó a marzo el presupuesto municipal

Más allá de los tiempos que imponga la agenda del Concejo desde marzo próximo, cuando reanude las sesiones ordinarias, la administración de Miguel Lifschitz aspira a que los ediles aprueben con celeridad el presupuesto 2010. Aunque la probable llegada de menos fondos que los esperados por intendencias y comunas, luego de la reciente sanción en la Legislatura de la reforma tributaria del justicialismo, obligaría al Palacio de los Leones a buscar una dosis extra de recursos.
 El agitado cierre de año de los concejales, absorbidos por la crisis en el transporte urbano de pasajeros y la puja por el sillón del presidente del cuerpo (que quedó para el oficialismo), forzó la postergación del tratamiento de la proyección de gastos para 2010. Sólo hubo tiempo para que el secretario de Hacienda municipal, Gustavo Asegurado, brindara a los ediles un informe sobre el presupuesto mientras diciembre se consumía.

   El mensaje que el intendente envió al Concejo a fines de noviembre totaliza 1.458.443.409 pesos (16,5 por ciento más que el cálculo para 2009), prioriza el gasto social y no prevé aumentos de la tasa general de inmuebles (TGI) u otros tributos.

   La iniciativa también fue definida con parte de la atención centrada en la evolución del tratamiento legislativo de la reforma impositiva impulsada por la Casa Gris, que hubiese implicado la llegada de entre 90 y 100 millones de pesos a las arcas rosarinas.

   "Sancionada la reforma tributaria del PJ habrá cuestiones a tener en cuenta al momento del debate en el Concejo", coincidieron en señalar a La Capital desde varios despachos de Buenos Aires 711.

   En ese sentido, los hombres de la rosa roja no desestimaron la remisión al cuerpo de mensajes complementarios, antes o después del tratamiento del presupuesto, para obtener recursos adicionales.

A futuro. Días atrás, el propio Lifschitz había adelantado que, según lo que aprobara la Legislatura, se elaboraría "alguna estrategia responsable para garantizar servicios y obras básicas" en Rosario.

   Sobre las consecuencias de la reforma aprobada por el Senado provincial, en la Municipalidad recordaron que la provincia se comprometió a detallar "en los próximos días" el estado de situación de las intendencias y comunas.

   Paralelamente, desde el justicialismo indicaron que el veto parcial del gobernador Hermes Binner al presupuesto santafesino, que incluye, entre otros puntos, el rechazo al límite de 250 millones que la oposición impuso para el endeudamiento, recorta fondos a los municipios.

   El presupuesto para Rosario, además de contemplar la ahora incierta llegada de casi 100 millones de pesos, procura mantener una participación clave de la inversión en obra pública e infraestructuras urbanas existentes. l

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