Concejo inesperado: la gran vidriera.

La elección legislativa fue bastardeada por el kirchnerismo, que la transformó en una falsa ejecutiva, a través de las testimoniales. Pero la democracia se vengó: como K perdió, ahora los cuerpos legislativos gestarán a los candidatos ejecutivos del 2011. En Olavarría ese efecto es notable: Julio ``Chango´´ Alem se lanzó para Intendente, y le pidió cambios de Gabinete a José. La tensa relación de Alem con el entorno del Intendente. La definición de la Presidencia del HCD será la gran pelea de fin de año. Alem, y la disyuntiva de acordar con Eseverri o perder la titularidad del cuerpo.
La lógica de la elección 2009, en el proyecto K, era más o menos la siguiente: para evitar una derrota, que la cabeza de las listas legislativas (concejos y cámaras provinciales y nacionales) esté a cargo de los ejecutivos, de modo que la gente vote una cosa por otra, porque los intendentes (una vez que ganen) no van a ser legisladores.

Con ese cálculo, Néstor Kirchner (sucesivo inventor de la tranversalidad partidaria, de las colectoras masivas, de su esposa candidata a Presidente automática y del adelantamiento de las elecciones) se convirtió también en el ingeniero de las candidaturas testimoniales). El problema fue el que no previó: la gente no aceptó a la última de sus criaturas.

Eso, en el interior, también tuvo impacto. Mayor en el caso de José Eseverri, que decidió encarnar no una sino dos candidaturas testimoniales, con lo cual el golpe que recibió en el doble traspié (perdió en ambas) fue mayor.

Centremos la mirada en lo local. El seccional también da tela para cortar, sobre todo porque quedó sin jefes, o con varios a la vez: Eseverri perdió en la Sección como senador y en la Ciudad como concejal, Walter Abarca perdió en Saladillo, su ciudad; Isidoro Laso ya no es dominante ni en Bolívar, Gustavo Cocconi fue aplastado en su propia Talaqué y el resto no manda.

Lo local tiene otro tinte, más cercano y palpable. José Eseverri se subió a una doble candidatura testimonial por dos razones: a senador, para ser el jefe K de la Sección, y a concejal para aplastar a todos los potenciales candidatos a concejal de la Ciudad. A los que se presentaban como cabeza de concejales (Ernesto Cladera, Julián Abad y Miguel Santellán) y al que no se presentaba pero ya era de temer (Julio Alem).

Al no lograrlo, los pre-candidatos quedaron con vida, y algunos con salud.

Revisemos cómo están tras la elección, y cómo miran el 2011.

Julián Abad. La caída de su lista local fue un duro golpe, pero siguió como candidato a senador y es un hecho que si lo anotaban en regla (y Unión-Pro no regalaba las listas de otros concejales en la Sección) hoy era senador provincial. La política está hecha de éxitos y de fracasos, y es un dato que Abad le tomó el gustito a la política como tal, con buenas y con malas. Al no ser ni concejal ni legislador le va a costar mantenerse en el candelero (con lo cual se confirmará que el Concejo local será la olla de cocción de pre-candidatos a Intendente), pero es un hecho que en 2011 irá por la candidatura a Intendente. Tiene un problema, o puede tenerlo: hay varios que quieren ver a Julio Alem en esa postulación.

Miguel Santellán. Uno de los que mejor elección hizo en términos políticos. Es obvio que quiere ser candidato a Intendente en 2011, y estos dos años en el Concejo darán también medida sobre la base de sus aspiraciones, por varias cosas. Santellán ya logró superar la barrera de una elección general, y ahora es el momento de mostrarse en un campo de debate colegiado, donde no será jefe sino uno más de veinte concejales. El gran interrogante es con qué sectores trabará alianza ocasional o permanente: el grupo que integra con Adriana Capuano y Alberto Hernández parece, por el momento, acotado como para aspirar por sí mismo a una Intendencia. Tienen en claro que no compatirán sector con José Eseverri ni con Alicia Tabarés.

Ernesto Cladera. El gran personaje de la última elección: ni él esperaba sacar los votos que finalmente sacó. Ahora bien, pasado el comicio deberá mostrar en el Concejo capacidad de liderazgo sobre su grupo. Si quiere ser Intendente en 2011 deberá pelear con ganas y convicción la Presidencia del HCD, personalmente, y no delegarla en ningún otro de su grupo. Para los candidatos al Ejecutivo, así son las cosas: pueden ser abiertos, pero a la hora de pelear conducción no pueden delegar esa batalla. Aun si delegara la presidencia en Franco Cominotto tendría problemas para explicar por qué se quedó abajo, en una banca. Y es crucial también con quién/quiénes hará acuerdos.

Julio Alem. El gran ganador sin haber participado. Ya tomó varias decisiones que hacen que su camino a una candidatura 2011 sea inevitable: reemplazó a Helios Eseverri, le dejó el lugar a José Eseverri como postulante a Intendente, se abrió del kirchnerismo y lo dijo, y además aseguró que no iba a prestarse al juego de las testimoniales. Cuando José Eseverri pierde la elección, Alem detecta que resulta favorecido. Tal como publicó este Diario el jueves 9 de julio, Alem ya no oculta que quiere ser Intendente y por eso se ve obligado a marcar diferencias con el Gabinete.

De todos modos, asegura que tiene buena relación con José Eseverri. ¿Por qué? Porque por el momento no puede prescindir de José Eseverri si quiere seguir siendo presidente del Concejo: sólo con los votos del eseverrismo puede seguir siendo la cabeza del cuerpo. Hay otros problemas: a) ¿cómo va a ser Alem presidente del cuerpo con el voto oficialista si, como ya dijo, se irá del bloque de José si José sigue siendo K? b) Con los votos de los concejales de José Eseverri a Alem no le alcanza para ser presidente del cuerpo, y necesita más aliados. De nuevo: ¿quiénes?

Ahora bien, el trayecto hacia diciembre tiene mayores dificultades. Una radica en que José Eseverri puede tener fuertes razones para apartarse del kirchnerismo, pero también tiene otras para seguir dentro: es muy probable que Néstor Kirchner conserve códigos de lealtad con aquellos intendente que, como Eseverri, le fueron leales. Y si sigue con la construcción de obra pública en la Ciudad, no será facil que el Intendente camine de inmediato hacia otro grupo.

La otra es que el serio traspié de José Eseverri de ningún modo lo invalida como candidato a Intendente 2011. Le fue muy mal en 2009, pero eso no quiere decir que no le pueda ir bien en 2011: los intendentes son siempre candidatos a Intendente.

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