Concejo contraataca y presenta proyecto alternativo por dietas

Se trata de una iniciativa consensuada con todo el Cuerpo diferente a la impulsada por el concejal Walter Nostrala. Propone el congelamiento de la planta política y que cada funcionario decida el destino de la quita aplicada sobre su salario.
El demagógico proyecto impulsado por el concejal Walter Nostrala sigue dando que hablar. La iniciativa, que propone una reducción del 20 por ciento sobre la remuneración del intendente y demás funcionarios municipales, tomó estado parlamentario en la sesión del jueves pasado y comenzará a ser debatida esta semana en comisión, aunque tanto desde el oficialismo como desde la oposición ya anticiparon su rechazo y se preparan para dar batalla.

El malestar generalizado que provocó la jugada individual de Nostrala consiguió lo que hasta hace poco parecía imposible: unir a juecistas y giacoministas, y a éstos con la oposición. La unificación de posiciones en contra del polémico proyecto, que en un principio se limitó a intercambios de ideas en charlas informales, se traducirá en la presentación de un proyecto alternativo que será consensuado con todo el Cuerpo.

La idea, que cuenta con el aval del titular del Concejo Deliberante, Carlos Vicente, es que sean los 31 ediles quienes se encolumnen detrás de una propuesta alternativa, que sería presentada oficialmente en los próximos días. A priori, la propuesta contaría con el visto bueno de casi todo el bloque del Frente Cívico y también de prácticamente todo el arco opositor.

Si bien todavía no se ha comenzado a trabajar formalmente en la iniciativa, trascendió que la misma propondrá el congelamiento de la planta política y un recorte sobre los salarios de todos los funcionarios de alrededor del 10 por ciento. Otra de las diferencias respecto al proyecto de Nostrala es que dejaría en manos de cada uno de los funcionarios afectados por la quita la decisión sobre el destino de los recursos ahorrados, alternativa semejante a la adoptada por los legisladores provinciales juecistas cuando aceptaron la imposición de Luis Juez de una quita de sus dietas, tras un aumento, durante el anterior período institucional.

En principio, la medida se extendería mientras dure la Emergencia Económica, Financiera y Administrativa dispuesta por el Ejecutivo municipal (hasta el 31 de diciembre de 2009) y afectará, claro está, no sólo a la planta política del gobierno municipal (desde el rango de subdirectores hacia arriba), sino también del Concejo Deliberante. Esto último podría significar un escollo para las aspiraciones de dirigentes juecistas, quienes tras ser desplazados del gabinete municipal, buscan refugio en el ámbito legislativo.

En este sentido cabe señalar que el Concejo Deliberante aumentó 72 por ciento su presupuesto este año, respecto a 2008, pasando de 22 millones de pesos a 38 millones de pesos. Buena parte de la crecida corresponde al aumento en gasto en personal.

Cuestionamientos

Apenas se conoció el proyecto de Nostrala, llovieron sobre él cientos de cuestionamientos, de uno y otro lado. Las opiniones estaban divididas respecto a la mano ejecutora detrás de la iniciativa (algunos apuntaban a Juez y otros -los menos- a Giacomino), pero todas coincidían en calificarlo como “inoportuno” y “demagógico”.

La principal objeción, que precisamente se intenta corregir con la presentación de un proyecto consensuado con todo el Cuerpo, se refería a la jugada individual orquestada por Nostrala, ya que lo habitual es que este tipo de proyectos que afectan la remuneración de los funcionarios se acuerden con todo el Cuerpo antes de ser presentados, como una manera de dar una “señal” colectiva de austeridad frente a la ciudadanía en épocas de crisis.

El rechazo también apuntaba al destino de los fondos que resulten del ahorro. La propuesta de Nostrala de destinar los recursos (estimados en un millón de pesos mensuales) a la conformación de un fondo de fortalecimiento para la Atención Primaria de la Salud (50 por ciento a la compra de leche para abastecer al Programa de Crecimiento y Desarrollo de los niños y 50 por ciento restante deberá ser utilizado para la compra de insumos para proveer a Dispensarios y Unidades de Atención Primaria de Salud), fue resistida desde un comienzo.

“No entendemos el criterio por el cual Nostrala optó por destinar los recursos extra al área de salud, en lugar de privilegiar otras necesidades igualmente importantes”, dicen con razón los ediles.

Pero, lo que más molestó a los concejales es que con este proyecto inconsulto, Nostrala los ató de manos obligándolos, en cierta medida, a avalar un recorte de salarios que no estaba en sus planes; ni tampoco en los del intendente Daniel Giacomino, quien fue sorprendido por la maniobra de su (¿ex?) amigo y ex secretario de Gobernación municipal.

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