El Concejo avaló aumentos cercanos al 50 por ciento

El jueves se aprobaron las ordenanzas preparatorias fiscal e impositiva y el Ejecutivo está más cerca de aplicar los aumentos en las tasas. Para el cálculo de la suba se tomó como base el incremento de los salarios municipales desde 2007: un 47 por ciento.

El Departamento Ejecutivo avanzó un peldaño con dos aspectos cruciales para el normal funcionamiento de la administración, en especial en tiempos en que, según afirman sus voceros, "estamos al borde del precipicio": la aplicación de aumentos en las tasas para mejorar la recaudación y la posterior sanción del presupuesto 2010.

El jueves, en una sesión especial, se consiguió la aprobación de las ordenanzas preparatorias fiscal e impositiva, paso previo para el llamado a la asamblea de mayores contribuyentes, prevista para el próximo viernes. En esa instancia se pondrán a votación los despachos correspondientes y recién entonces el gobierno comunal estará en condiciones de comenzar a cobrar con el nuevo cuadro tarifario.

Luego de un minucioso trabajo, se llegó a un despacho único de la Comisión de Economía, integrada por los ediles Ariel Notta, Salvador Domingo Faro, Héctor Artero y Mauricio Molinero y Daniel Silva. Y si bien el tratamiento del jueves al mediodía se retrasó por algunas modificaciones –en su mayoría de forma y no de fondo-, no se rompió ese principio de acuerdo multipartidario.

Los cambios en los que trabajan los ediles y que ya tuvieron su primer aval unánime, implican un incremento en prácticamente todos los valores que cobra la Municipalidad, con una excepción: la tasa sanitaria, sin modificaciones sustanciales.

Para fijar el valor del aumento, los concejales tomaron como base el incremento en los salarios municipales que se dio entre 2007 y 2009. En otras palabras, un 47 por ciento es el monto promedio tomado para establecer los nuevos valores.

Pero sobre cada uno de los valores, incluidos los derechos administrativos y tasas, se realizó una revisión de costos. El secretario de Economía de la comuna, Marcelo Forneris, estimó cuánto le cuesta al municipio brindar no sólo los servicios, sino también –por ejemplo- extender un certificado. Esto generará, aunque desde la comisión de Economía no se especificó, el cobro en algún trámite que hasta ahora era gratuito.

El cambio más significativo que consta en el proyecto de ordenanza fiscal es la base imponible de la tasa de seguridad e higiene. Ese valor dejará de fijarse por la variable "cantidad de empleados" y "masa salarial del municipio", porque ahora se suma el monto de ingreso bruto tributado por el contribuyente. Con ello se buscó una adecuación a lo que vienen realizando la mayoría de los municipios de la provincia de Buenos Aires.

Por otra parte, la tasa que sufrirá un fuerte impacto es la perteneciente a la conservación de la red vial rural, mal llamada "tasa agraria".

En ella el incremento es el 100 por ciento, pero los productores agropecuarios podrán acogerse a una bonificación del 50 por ciento. La intención es aislar de ese beneficio o descuento a las urbanizaciones o barrios cerrados que se mantienen en zonas rurales.

Trascendió que en este punto se dieron los mayores debates dentro de la Comisión de Economía. Y fue una propuesta del bloque de la Unión Vecinal la que terminó de definir el texto aprobado el jueves.

Ese partido se hizo eco de un pedido de los ruralistas, que solicitaban frenar cualquier incremento, y se buscó una solución intermedia.

Este sería el único caso en que el porcentaje de suba supera la barrera del 47 por ciento impuesta a partir de los aumentos de salarios comunales.

Con matices, todos los bloques comprendieron la necesidad de aumentar las tasas. Y estuvieron de acuerdo con la revisión de los costos de servicios, entre otras cosas.

El Departamento Ejecutivo proyecta poder comenzar a facturar con el aumento a partir de la emisión de la última cuota de todas las tasas, correspondiente al bimestre noviembre y diciembre 2009. Y quedarían exentos aquellos contribuyentes que abonaron todo el año.

La aplicación plena de las nuevas ordenanzas fiscal e impositiva recién se lograría con el presupuesto 2010, en particular porque el cálculo de la tasa de seguridad e higiene requiere de un reempadronamiento de los comercios.

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