El Concejo aprobó las tarjetas por aproximación

El cambio debería implementarse en 90 días y se abrió la puerta a la tercerización del sistema de venta y recarga. Artime acusó a la UCR de querer generar un conflicto para el gobierno.
El Concejo Deliberante aprobó ayer por mayoría el proyecto de ordenanza que impulsa el uso de tarjetas por aproximación como medio de pago del boleto de colectivos, en el marco de un largo y controvertido debate, durante el cual el bloque de Acción Marplatense junto a otros ediles expresaron su rechazo a la medida.

La iniciativa fue promovida por el bloque radical, cuyos siete integrantes la aprobaron con el apoyo de los concejales Leticia González (Alternativa Social), Guillermo Schutrumpf (Gen), Carlos Katz, (Consenso Local), Verónica Beresiarte y Carlos Filippini (FpV) y dos integrantes del Frente Popular y Nacional Marplatense, Viviana Roca y Juan Carlos Cordeu.

En rechazo de la medida votaron la bancada de Acción Marplatense junto al peronista Ricardo Alonso y los miembros del FPNM, Juan Domingo Fernández y Diego Garciarena. El debate y la votación tuvo lugar en la sede del Jardín de Infantes Nº 7, ubicado en Sierra de los Padres, hacia donde se trasladó el Concejo en pleno para realizar la sesión. La discusión que generó el tratamiento del expediente fue extensa y dio lugar a fuertes cruces de opiniones, en especial, entre el oficialismo y el bloque radical. El proyecto llegó a la sesión plenaria de ayer luego de haber obtenido el despacho favorable de tres comisiones (Transporte, Hacienda y Legislación), donde Acción Marplatense perdió las votaciones, dejando siempre asentado su desacuerdo con que el expediente avanzara. El texto indica que el Concejo Deliberante autoriza al Ejecutivo a poner en práctica el sistema de tarjetas por aproximación, en reemplazo de las magnéticas.

Cambios y plazos

La propia UCR promovió ayer durante la misma sesión varios cambios al proyecto que había llevado al recinto, en lo que pareció un intento para flexibilizar las condiciones de puesta en práctica del nuevo sistema de pago. Por caso, estableció que el dispositivo tendrá que ser implementado en un plazo de 90 días corridos y que si el proceso no se concluye en otro período de 90 días, el Ejecutivo debería recurrir a una alternativa: la de poner en marcha un proceso de licitación para tercerizar la provisión, comercialización y recarga de tarjetas, quitándole así esta parte del negocio a los transportistas.

Los concejales de AM trataron de dejar en claro que, si bien no están en desacuerdo con el uso de las tarjetas por aproximación, no comparten la decisión de poner en práctica el sistema en este momento. El presidente del Concejo, Marcelo Artime, hizo uso de su banca en más de una oportunidad para sostener esta postura. "No discutimos la validez de las tarjetas por aproximación, sino la forma y la oportunidad en la que se está obligando al municipio a avanzar en un tema tan delicado como éste", señaló.

Además Artime puso en dudas las intenciones del bloque radical al subrayar que sus concejales, por su experiencia de gestión en el gobierno local "no pueden desconocer que se está guiando la situación hacia un conflicto".

De este modo el presidente del Concejo trajo a colación la advertencia que ya formuló la Cámara que nuclea a los transportistas (Ametap), que anticipó que en el caso de que se aprobara el nuevo sistema, debería haber una suba del 21,7% en el precio del boleto. Y, en este contexto, planteó que esto crea por sí mismo un conflicto debido a que el intendente Gustavo Pulti defiende su postura de no otorgar una nueva suba de la tarifa por lo que resta de este año.

La jefa de la bancada de la UCR, Cristina Coria, defendió el proyecto al destacar que llevó "más de dos años de debate" y aseguró que las tarjetas por aproximación implican poner en funcionamiento un medio de pago "superador desde el punto de vista tecnológico y del servicio para los usuarios", quienes sufren a diario las fallas de las tarjetas magnéticas y la escasez de bocas de recarga. Asimismo hizo hincapié en que dentro de la tarifa ya existe un componente asociado a la compra de las actuales boleteras, adquiridas hace 14 años y a las que ya consideró "amortizadas". Por ese motivo opinó que no existirían razones para justificar una suba en el precio del boleto con motivo del cambio de sistema. No obstante el oficialismo consideró que la incorporación de las tarjetas por aproximación requeriría de alguna vía de financiamiento, no prevista en el proyecto, lo que constituyó otra de las razones de su rechazo.

Más objeciones

En otro tramo del debate tomó la palabra la radical Verónica Hourquebié para dar algunas precisiones sobre las ventajas de las tarjetas por aproximación, destacando que ofrecen muchas más prestaciones que las magnéticas y tienen una vida útil mucho más prolongada.

Por su parte los concejales Alonso y Fernández plantearon su negativa a apoyar la medida en el hecho de que la UCR promovió ayer mismo numerosas modificaciones a último momento sobre el texto original.

Por su parte, Santiago Bonifatti (AM) llamó la atención sobre el hecho de que el proyecto aprobado ayer "desconoce" las advertencias formuladas por los organismos técnicos del municipio (Legal y Técnica y Gobierno) que aconsejan acordar con los transportistas una medida de esta naturaleza, para no modificar de manera unilateral las condiciones de los contratos.

"Hay informes técnicos que hablan sobre la necesidad de 'pactar' este tipo de modificaciones sustanciales y esto es en cambio una 'imposición' que seguramente va a terminar en una demanda judicial" de parte de los transportistas a la comuna, advirtió.

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