El Concejo aprobó el megaplan, pero con críticas a las obras de San Vicente

La oposición coincidió en que los trabajos en el barrio San Vicente podían esperar porque así lo habían dicho los vecinos. Y que había otros lugares de la ciudad que eran prioritarios. Algunos concejales defendieron pragmáticamente que Olavarría recibiera mucho dinero y Azul, por ejemplo, nada. Se creó la Comisión de Seguridad y se donaron tierras al club Ferro.
Se sabía que la sesión iba a tener debate, se suponía también que pocos o nadie rechazaría el megaplan de obras públicas y que la repavimentación del barrio San Vicente y las cloacas de San Vicente Sur iban a ser las obras más cuestionadas, pero nadie podía imaginar que se aplaudiera, como de hecho algunos lo hicieron, que los fondos públicos vinieran en cantidad para Olavarría y nada para otros municipios que no son amigos del Gobierno.

Porque, en virtud de una lógica netamente partidaria, hoy nos puede tocar mucho pero mañana nada, porque el flujo de los fondos públicos no puede estar sujeto a los vaivenes electorales.

Es cierto que es bueno tener obras, disponibilidad de recursos, que como puntualizó Gustavo Alvarez (PI) son por un monto superior al Presupuesto aprobado para 2009 y dobla lo que se iba a invertir desde la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos, pero también es muy bueno y conveniente preservar las vías institucionales, más allá de las afinidades políticas. Porque éstas son provisorias y aquéllas, permanentes.

La plata se va, por ahí no llega, pero las instituciones quedan, y éstas equivalen a las reglas de juego que se deben preservar en el tiempo. Por el bien de la República y las futuras generaciones.

Se llegó a decir (y ya no importa quién lo dijo porque es más importante recalar en el concepto que en el emisor) que "mejor si viene a Olavarría; Azul tiene sus representantes que la deben defender", o algo parecido. Pero la esencia fue ella. "Nosotros debemos alegrarnos de que los fondos hayan venido a Olavarría y no nos debe interesar si Azul no recibió nada".

Esas fueron más o menos la respuesta al reproche que esbozó el bloque de la Coalición Cívica (CC) cuando se quejó porque Azul no había recibido un solo peso para obras.

Es más, se llegó a naturalizar este flujo electoral o político de los fondos públicos, los que, como insistió la CC, deberían ser repartidos equitativa y democráticamente, porque "eso nos iguala a todos". Fue como decir: "El dinero no es del Gobierno sino del Estado, y éste está más allá del poder de turno".

Un edil del oficialismo llegó a comparar, con una metáfora teológica, la recepción del dinero con una bendición. "Olavarría ha sido bendecida con las obras públicas", dijo.

Por ello, esta sesión, más allá de la conveniencia de haber recibido los fondos para pavimento, cloacas o lo que fuere, debe servir para reflexionar sobre esto que está por debajo, que no es precisamente la tierra, sino las instituciones y las reglas de juego claras.

San Vicente, en la mira

Todo el cuerpo estuvo de acuerdo con las obras en general, pero algunos opositores plantearon fuertes críticas a la repavimentación de San Vicente, no porque no fuese necesaria, sino porque "no era prioritaria", aclaró Alvarez, quien declaró enfáticamente que la iba a votar en contra. Y lo remarcó un par de veces.

Enrique Alfieri destacó el megaplan y el aporte nacional por 170 millones de pesos, lo que consideró una manera "de hacer justicia" por lo que le falta a la Provincia de coparticipación durante años que rondaría una suma increíble. El concejal la calculó en 40.000 millones de dólares.

El concejal instó a los vecinos de San Vicente a soportar algunas molestias "por 30 ó 60 días", a cambio de lo que será "un beneficio como el pavimento que gozará por años".

Casi al final del debate, Ignacio Aramburu (Unión Peronista) tomó eso y, si bien apoyó el concepto, sostuvo que los vecinos no tienen por qué soportar que se paralicen las obras como pasó en algunas arterias de ese barrio. Pero fue más allá porque, por las demoras con los envíos de fondos, exhortó a la Nación pero también a la Comuna a "cumplir con los anuncios de obras que se hacen en las campañas electorales para que estos no sean solamente anuncios", remarcó.

El concejal de la CC, Héctor Cavalieri, cuestionó al Ejecutivo por no haber sometido el plan a la aprobación del Concejo, ya que a su juicio se hubiesen evitado algunos gastos que para su bloque resultaron innecesarios, como el levantamiento de los cordones cuneta en algunos barrios para hacer las calles de 6 metros de ancho.

Criticó la variación súbita de los precios y los valores llamativamente diferentes entre el costo del metro de hormigón en Sierras Bayas (129 pesos) con el de San Vicente (207 pesos).

Otro de los puntos que estuvo en juego fue el de no haber previsto el recupero de las obras de cloacas en San Vicente Sur, ya que si bien se creará un fondo solidario para seguir extendiendo la red, el mismo todavía no fue creado y varios concejales plantearon su escepticismo de que los frentistas vayan a colaborar después que le hayan hecho las cloacas.

Alvarez pidió que se le cobre aunque sea el 50 por ciento del monto total de la obra y financiado por algo muy simple y de sentido común: ¿cómo cobrarles las cloacas a los vecinos del barrio Luján después de esto? No sería justo después de que se decidiera no cobrarles un peso a vecinos que tienen más recursos que los que viven detrás de las vías del ferrocarril.

Alvarez también atacó la letra de las ordenanzas e hizo cambiar dos artículos para que el Concejo, más allá de los hechos, quedara como que autorizaba los trabajos y no los convalidaba. Lo mismo dijo Ignacio Aramburu, y apoyó a Cavalieri y al edil del PI.

Comisión de Seguridad

Entre otros temas, se aprobó la donación al club Ferro Carril Sud de tierras ubicadas en avenida Pueyrredón casi Circunvalación, hecho que fue muy aplaudido por la gente del club que había juntado en la tribuna acompañada por su presidente, Gerardo Ripoll.

Y se creó la Comisión de Seguridad en el Concejo Deliberante, algo que, según el concejal Franco Cominotto, tenía que ver con un proyecto presentado en noviembre del año pasado "y que no se volvió a tocar pese a que los hechos se siguieron cometiendo". Por eso les agradeció a los miembros de la Multisectorial por la Seguridad que hubiese reclamado la creación de esta dependencia legislativa.

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