Concejales de 25 no sesionan y ya no pueden disimular que quieren destituir a Bravo: intervendrían al concejo

Los concejales opositores de 25 de Mayo no dieron quórum una vez más y ya no pueden disimular sus verdaderas intenciones: el ánimo destituyente que los moviliza.
Hoy debían aprobar una ordenanza por la que se iba a iniciar una auditoría contable como pretendían. Pero de los cinco, sólo concurrió uno. Entonces, ya en la Cámara de Diputados de la provincia se comenzó a pensar, seriamente, en iniciar el proceso de intervención del concejo. Por el momento, como está en funcionamiento, no se intervendría al intendente David Bravo.

El presidente del cuerpo deliberativo, Nicanor Romero, llamó para las 10 de esta mañana a una sesión extraordinaria para tratar dos temas sumamente espinosos: la auditoría, en las condiciones que los opositores pedían, y la aprobación de una ayuda de 300 mil pesos a los puesteros afectados por la sequía. Pero no fueron. Y tal vez por quedarse sin argumentos, no están respondiendo desde anoche y al menos a las 17 de hoy, los llamados de la prensa para que expliquen su posición.

"Apelo a la cordura de los concejales opositores. Esperemos que vengan", había dicho Romero a DiarioTextual.com. "Si no sesionan, no me queda duda de que intentan desestabilizar políticamente al intendente (David) Bravo. Vamos a esperar", había expresado.

Ayer, el intendente envió un proyecto para destrabar la controversia. Bravo tomó la decisión a una semana de que se cumpla el plazo para que el concejo pueda, eventualmente, ser intervenido por el Gobierno provincial por la falta de funcionamiento.

Sin embargo, solamente apareció uno de los concejales opositores: Alejandro Ortega, del PJ. Los otros no fueron. Pese a los llamados telefónicos, al menos hasta las 11.30, no responden. Continúan en silencio.

El concejo está tomado desde hace una semana por puesteros. Están protestando porque los concejales no aprueban una ayuda económica para intentar salvar a sus animales.

Los ediles opositores, en tanto, argumentaron una y otra vez que no sesionan porque no pueden controlar a la intendencia con una auditoría contable.

Bravo y sus concejales, sin embargo, insistieron en que jamás se opusieron a la auditoría. Para ello, tienen al menos dos argumentos: dicen, primero, que la auditoría no se podía autorizar a través de una resolución a la que califican de ilegal al establecer una compra directa por encima de lo que indica el límite impuesto por la Ley Orgánica de Municipalidades y, en segundo lugar, en su momento hasta llegaron a proponer que la hicieran profesionales de la Universidad Nacional de La Pampa. Pero los opositores insistieron en que la hiciera el Estudio Felice, de Santa Rosa.

Frente a la intransigencia de los ediles, ahora las autoridades municipales decidieron enviar un proyecto de ordenanza al cuerpo deliberativo. Explicaron que la resolución que pedía la contratación del Estudio Felice, por ser una norma administrativa de rango jurídico inferior, no tenía fuerza legal para modificar lo establecido por una ordenanza, en lo referente a las compras directas. "Para salvar dicha ilegalidad se debe dictar una excepción a las autorizaciones de gastos vigentes en la actualidad para contratación de bienes y servicios en el marco de la Ordenanza n° 10/08. Y una excepción de este tipo debe realizarse mediante una norma de igual rango jurídico, o sea a partir de la sanción de una ordenanza", manifestó Bravo.

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