La concejala Testa criticó la “tardanza” de la obra del CIC

Gestión: “Yo objeto la tardanza. Pasó mucho tiempo hasta su conclusión (se inició en el año 2005). Hoy es bienvenido el Centro de Salud, pero debería haberse terminado antes.
La gestión de ahora (de la Intendencia) sigue cargando con una culpa heredada, pero tampoco tomó la delantera de hacer auditorías externas en las cuentas, en las obras y en los proyectos”, señaló Patricia Testa.

General Pico (Agencia) - La concejala Patricia Testa (FrePam) dijo que el inicio de actividades en el Centro de Salud del barrio Rucci “es bienvenido” pero objetó “la tardanza de la obra” y aseguró que “estamos certificando tres etapas de una obra que ya se habían certificado en la gestión anterior. Esto significa que se construyó dos veces el mismo edificio. Y en esto deberíamos reflexionar para no gastar de esta manera los fondos públicos”, manifestó.

Cabe recordar que la obra del CIC-Rucci se inició en el año 2005.

En el moroso camino transitado hasta su culminación abundaron las denuncias por desvíos de fondos públicos, contrataciones irregulares, investigaciones por parte de la oposición en el Concejo Deliberante y encendidas respuestas del ex intendente (y actual vice gobernador) Luis Campo a quienes se atrevieron a cuestionar aquel cúmulo de irregularidades técnicas y administrativas.

Memoria

“Hasta octubre y noviembre del año pasado siguieron apareciendo certificaciones de obra. La historia esta la empecé a seguir en la época en que con fondos nacionales, se decidió construir el Centro Integrador Comunitario (CIC), para el cual se formaron dos cooperativas , Nuevo horizonte y Construcciones Pico”, relató ayer la concejala Testa a El Diario.

“Lo primero que investigamos fue la formalidad, es decir, cómo se habían constituido estas cooperativas. Concluimos en que no había balances ni estatutos presentados y desde ahí hicimos el seguimiento de la obra”, añadió.

En el proceso de celosa vigilancia a la que fue sometida aquella construcción por parte de la oposición en el Concejo se detectaron, entre otras anomalías, que “se tuvieron que levantar pisos, había cañerías llenas de cemento, las canillas no abrían y la vereda de alrededor del CIC no se había hecho. La obra tuvo errores de construcción profundos. Esto era un proyecto con fondos nacionales que surgió en la misma época en la que se hizo el Jardín Maternal del barrio Malvinas, y la ampliación del Instituto de Bellas Artes, en el que también hubo cantidad de problemas”.

Testa también rescató de su memoria que en esta última edificación citada “nunca más se puso una puerta divisoria, se cayó el tapial de uno de los laterales, la instalación eléctrica se tuvo que hacer íntegra de nuevo”.

Denuncias

La edil Testa hizo en aquella época hizo “unas cuantas denuncias y exposiciones, y llegué a convocar a una escribana para elaborar un acta contractual, para determinar si (el ex empleado comunal) Mario Avellaneda a los fondos transferidos al municipio los había destinado a hacer una capacitación específica en distintos oficios” para el personal de las cooperativas constructoras. Tras citar a varios de los integrantes de las mismas, “ellos dijeron que no habían recibido esa capacitación”.

“Funcionarios de aquella época que hoy también siguen siéndolo, y jefes de áreas específicas dentro del Departamento Ejecutivo municipal, facturaron muchísimas horas por aquella capacitación. Yo dejé bajo resguardo las grabaciones que tenía de los integrantes de las cooperativas, de Avellaneda y de concejales de la gestión anterior”, afirmó Testa.

Además de citar en forma crítica la actuación “de una arquitecta que certificaba los avances de obra y la enorme cantidad de viandas que supuestamente habían consumido los trabajadores de aquellas cooperativas”. Patricia Testa también guarda en su archivo recortes de dos diarios en los que se anunció la inauguración del CIC por parte del intendente anterior (Campo). “Esto es un poco irrisorio porque a partir de hoy comienza a funcionar la parte de salud del Centro”, definió.

Objeciones

Originalmente el CIC iba a tener tres espacios: uno social, con un lugar recreativo y deportivo, más una parte de salud. “En esto también hay serias objeciones porque esto empezó en 2005-2006, y ya estamos en 2009” remarcó la legisladora.

“Yo me tomé el trabajo de juntar las facturas que correspondieron a la gestión anterior y a la actual. Si la anterior se desempeñó como quedó visto y nos llevó a investigar tantas cosas, la actual ya tuvo casi dos años de tiempo y el Centro de Salud se tendría que haber inaugurado antes si la gestión hubiera sido ágil. El municipio sigue pensando en el asistencialismo y la dádiva, porque lo primero que inauguró allá fue el servicio social de base para atender el tema de las tarjetas alimentarias, las cuestiones barriales y la entrega de garrafas. Pero el objetivo primordial de ese barrio, según comprobamos nosotros haciendo encuestas, era que hubiera un Centro de Salud ya que en aquella época no había asfalto, no tenían conexiones telefónicas, y cuando llovía los remises no podían ir por las lagunas. El Centro de Salud era lo urgente”, recalcó Testa.

“Yo objeto la tardanza. Pasó mucho tiempo hasta su conclusión. Hoy es bienvenido el Centro de Salud, pero debería haberse terminado antes. La gestión de ahora (de la Intendencia) sigue cargando con una culpa heredada, pero tampoco tomó la delantera de hacer auditorías externas en las cuentas, en las obras y en los proyectos”, exclamó.

Pero no terminan allí los cuestionamientos de la concejala por la minoría.

“Los que participaron de la construcción del CIC estaban en una connivencia que no pudo sostenerse sólo porque las pruebas traídas a este Concejo Deliberante eran inobjetables. Eran concretas. Y la impotencia que siento ahora está dada porque la persona que certificó las tres etapas del CIC en esta gestión fue la misma persona que estuvo en la primera etapa de la construcción. Esto es inadmisible”, sentenció Patricia Testa.

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