Concejal radical recibió viejos reclamos del barrio “El Tropezón”

El viernes Hugo Escribano accedió a recorrer junto a la Comisión Vecinal las deterioradas arterias del sector. También insistieron en el “olvido” de la zona a la hora de planificar obras públicas.
Las insistentes quejas del barrio “El Tropezón” contra la falta de respuestas concretas a añejos petitorios, vinculados a la infraestructura, los “altos” tributos municipales sin servicios básicos y el desastroso estado de las calles movilizaron nuevamente a la Comisión Vecinal.

El jueves por la mañana acudieron al Concejo Deliberante, donde mantuvieron un encuentro con el concejal Hugo Escribano.

El experimentado legislador radical accedió a caminar la zona junto a los vecinos, al oro día, para constatar in situ la dimensión de las problemáticas, y escuchar a los ciudadanos de ese extremo geográfico de Tandil.

Hace tiempo que los vecinos protestan por lo que consideran un olímpico “olvido” por parte de las autoridades municipales.

El secretario de Planeamiento y Obras Públicas, Mario Civalleri, formuló recientemente declaraciones al programa “Examen Final” (AM 1560 Tandil) que sumaron malestar a los reclamantes. Dicen que el funcionario aseguró haber caminado las calles junto al director de Vialidad y “encontró las calles totalmente transitables y sin necesidad de arreglos”.

“Los invito a ver cómo está Navarro y Chapeaurrouge, y constatar que las calles no están transitables como indica Civalleri. Es más, creo que Civalleri no anduvo nunca por el barrio”, cuestionó Marcela Buyó, presidenta de la Comisión Vecinal, en contacto con este diario.

Más tarde recordó un pedido pendiente de Banca XXI, la instancia del Concejo Deliberante donde cualquier ciudadano puede expresar durante un lapso y en una sesión ordinaria, sus opiniones y reclamos sobre cuestiones concretas de la ciudad.

“Pedimos la Banca XXI porque no nos tienen en cuenta en ningún servicio, y abonamos lo mismo que en las cuatro avenidas”, rememoraron.

Para los vecinos, el cuerpo deliberativo no contestó por “una simple razón: ellos hacen identidad partidaria, y nosotros identidad barrial”.

“Navarro desde Almafuerte hasta Cabral es un desastre”, ejemplificó la titular de la Comisión Vecinal.

MARGINADOS

Las visitas de figuras políticas a “El Tropezón” tienen sus precedentes, aunque para quienes residen allí no surtieron demasiados efectos positivos. Hace algunos meses 70 vecinos, del radio delimitado por la avenida Lunghi, Ruta 30, Figueroa y Azucena, reclamaron al presidente del Concejo Deliberante, Juan Pablo Frolik, respuestas en torno a las viejas problemáticas.

También le cuestionaron al referente del oficialismo que “vivimos como ciudadanos de cuarta y pagamos impuestos de primera”, sostuvieron sobre la tasa retributiva de servicios, que consideran alta para las obras e infraestructura que siguen faltando.

Del mismo modo, le solicitaron que se extienda la red de gas natural, que según los planes de la empresa Camuzzi, comprende a 19 cuadras en dicha barriada.

Y además, denunciaron que las arterias de la zona “son un asco, llueven 5 milímetros y se convierten en un pantano”.

Notas los vecinos que “la zona crece, Tandil crece para ese lado, en población y construcciones. Necesitamos infraestructura y servicios”, aseveró Daniel Fernández en aquella oportunidad, al tiempo que actualmente “El Tropezón” cuenta con agua corriente y alumbrado, y nada más.

Cuando el intendente Miguel Lunghi inició la ejecución de 255 cuadras de repavimentación, desde la zona solicitaron que “al menos repavimenten Figueroa, que es un acceso de ingreso y egreso para el barrio”.

No dejaron de lado que cuando “caen 5 milímetros de lluvia es barro puro, el colectivo no entra al barrio Arco Iris porque las calles son intransitables, y los chicos que van a la escuela tienen que caminar cinco cuadras en medio del barro”.

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