El concejal Gómez, al borde de la suspensión

Ayer, el Concejo Deliberante chimbero definió darle licencia sin goce de haberes al edil sospechado de ser médico trucho.
Los concejales de Chimbas, por mayoría, decidieron ayer darle a su par, Juan Carlos Gómez, la licencia sin goce de haberes que había pedido este último, tras conocerse que la Justicia lo investiga por presuntamente ejercer la medicina sin título habilitante. La medida, al mismo tiempo, deja a Gómez al borde de la suspensión automática por dos vías: se aplicará si en 60 días no hay definiciones en su situación judicial y si la Justicia le dicta antes el procesamiento, según lo resuelto ayer en un sorpresivo tratamiento del tema durante la sesión ordinaria.

La licencia y la suspensión son lo mismo a los fines prácticos, pero tiene un mayor peso político la segunda porque supone una separación preventiva del cargo ante dudas de condición moral para representar a los chimberos.

El caso de Gómez, que es el jefe del bloque justicialista en el Concejo y es hijo del piquetero que lidera la Agrupación Virgen de Fátima, se disparó luego de que el ministro de Salud, Oscar Balverdi, denunciara ante la Justicia penal que el concejal habría usado una matrícula médica ajena. Luego, se conoció que un informe de la Universidad Nacional de Córdoba que obra en Tribunales establece que no se recibió nunca de médico, como dice el edil.

La sesión especial surgió luego de varias semanas de idas y venidas de sus compañeros de recinto para definir el futuro político de Gómez. Este último, apenas saltó el caso públicamente, había presentado un pedido formal ante el Concejo para que le dieran licencia sin cobrar durante 60 días, debido a su situación judicial.

Hubo algunos intentos de ponerse de acuerdo sobre si correspondía darle licencia, suspenderlo directamente o practicarle un descuento a su dieta por faltar a las sesiones, pero también un aparente poco ánimo de disciplinar a Gómez. Tanto así, que el martes los ediles se juntaron y no llegaron a un acuerdo. Fue después de que quedaron expuestos a algunas críticas públicas por no resolver pronto que ayer finalmente emitieron la medida, incluyendo el tratamiento en el orden del día de la sesión ordinaria, y no en una sesión especial como habían dicho inicialmente.

Antes de entrar al recinto, hubo una reunión para lograr el consenso. Los que cambiaron de opinión fueron los justicialistas Oscar Gil, Ramón Ortiz y Liliana Alaniz. Los dos primeros querían aceptarle la licencia por 60 días llanamente a Gómez, mientras que la última pedía directamente la suspensión. A estos tres votos, se sumaron los de Carlos Mañé, Mauricio Camacho y el presidente del Concejo, Marcelo López, por lo que hubo 6 votos a favor de la licencia abierta a suspensión. En contra, votaron Silvia Guajardo y Gustavo Paredes.

Según fuentes tribunalicias, es muy probable que la semana que viene la jueza Mónica Lucero tome alguna resolución sobre el caso. El concejal tiene pocas chances de no quedar complicado porque en su contra pesa que su nombre no aparece en ningún registro de Salud Pública que acredite que es médico y porque el informe de la Universidad de Córdoba tampoco ratifica sus dichos.

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