"Ser concejal es un compromiso y un orgullo"

La flamante edil, perteneciente al bloque de Marcelo Pacífico, habla de sus inquietudes y de su trabajo. Y opina con respecto a la fractura del bloque.
La doctora María de los Ángeles Conti, también conocida como Marita, asumió el 10 de diciembre pasado su cargo de concejal, y en esa oportunidad también fue designada como vicepresidenta primera del cuerpo. De esa responsabilidad, y de ese orgullo, habla en esta nota quien se reconoce nueva en el mundo de la política, aunque cuenta con el respaldo de su tío, Marcelo Conti, un hombre largamente reconocido por su trayectoria. También se refiere al líder de su espacio, Marcelo Pacífico, y de lo cómoda que se siente en el grupo.

- ¿Cómo se está adaptando a la política?

- Me siento cómoda, especialmente por el grupo al que pertenezco. Realmente a esto no lo tomo como política sino como función, que es una cosa que me seduce. De mis años trabajando en salas de atención primaria, conozco los barrios y es diario el contacto con la gente. Esto ahora tiene una mirada distinta porque uno tiene hoy capacidad para realizar gestión, involucrarse para buscar una solución. Antes estaba en la recepción del problema, que era básicamente de orden social, de lo que existe mucha demanda; en cambio hoy uno se encamina a la resolución dentro de lo que se puede.

-¿Qué la llevó a incur-sionar en política?

- Fue Marcelo Pacífico quien me llamó y acepté, porque cuando le dan la oportunidad de hacerlo uno siente que lo puede hacer. Fue una sorpresa su propuesta, y la verdad es que me halagó. Ser concejal es un compromiso, una responsabilidad y también un orgullo.

Personalmente me gusta más la función que la política. Creo que los partidos están diluidos, se han personalizado los liderazgos políticos. Y si bien tengo un perfil familiar básicamente peronista, mi visión orienta hacia la vieja plataforma del justicialismo.

- ¿Cuánto influyó su tío, Marcelo Conti, un auténtico prócer de la política local?

- En ningún momento me lo dijo previamente. Cuando Marcelo (Pacífico) me habló, lo llamé a mi tío para saber qué pensaba y recibí todo el apoyo. Es una persona muy activa, además de ser visionario. Marcelo (Conti) trabaja en la solución de los problemas, en el contacto con la gente, en ver la realidad de la necesidad de la gente, y no se queda en eso, sino que aporta los caminos que son los instrumentos para realizar las cosas. El resto está en uno.

Mi tío tiene un dinamismo y un conocimiento tan grande de la ciudad de Pergamino que se convierte en un maestro.

- ¿Cómo ha sido su actividad en este corto tiempo como concejal?

- Desde el 10 de diciembre todo ha sido muy intenso. La nueva experiencia de asistir a un par de sesiones, y la representatividad que me confirieron al ser elegida vicepresidenta primera del cuerpo es también honroso.

Nos pusimos en contacto con los sectores intermedios, específicamente en la parte de salud estamos en contacto con los centros de atención primaria, donde hacemos visitas semanales a los diferentes barrios. De acuerdo a las comisiones en las que participo estamos estudiando los diferentes expedientes. También estuvimos reunidas con Analía Barrera y también con Mónica Filippini, con las que integramos la Comisión de Becas. Estoy involucrándome de a poco. Pienso que en esto hay que ser metódico, prudente y hay que saber escuchar. Y hay que aprender, para volcar lo que uno ya tiene en cuanto a formación.

- ¿Cómo tomó la fractura del bloque a tan poco tiempo de empezar a andar?

- No pensé que iba a ser así, quizá en eso se note inexperiencia. No me parece mal, no lo comparto pero lo respeto. Claro que no fue lo que más me gustaba. Básicamente yo creo en las personas y todos son excelentes personas, tanto Beatriz Pereyra, como Lucio Tezón y Carlos Córdoba, con todos ellos tengo muy buena relación, incluso trabajamos mucho en conjunto, como interbloque, cuando vemos los expedientes, por ejemplo.

La cuestión política de las representaciones en la provincia por ahí llevó a que las cuestiones fueran así. De todos modos confío en que tienen buenos principios y la idea es trabajar. No me gusta la fragmentación, pienso que dada la crisis social que existe, incluso a nivel mundial, a lo que se le adhiere el desamparo a nivel climático, creo que si no trabajamos unidos con un objetivo común las soluciones van a ser muy difíciles de encontrar.

De todos modos creo en la heterogeneidad, como una forma de aprender y de ampliar la visión de cada uno. Aunque no estoy de acuerdo con la fragmentación política, porque no hace a lo que la sociedad quiere.

Comentá la nota