Concejal acusado por usurpación, sella la paz con el Gobierno y podría trabajar en el Ejecutivo

Se trata de Héctor Carrión. Asegura que le pidieron disculpas. Y no descarta aceptar volver a la Delegación de Zelaya. Durante la pelea, había comparado a Zúccaro con Alí Babá y le había recomendado "que se compre un perro porque se iba a quedar solo".
Increíble. Pero un concejal acusado de usurpar terrenos, y retado incluso en un acto público por el propio intendente de Pilar, ahora acaba de firmar la paz con el Gobierno que lo desdeñó durante meses.

Se trata del edil Héctor Carrión, quién llegó a cruzarse en duros términos con el jefe comunal Humberto Zúccaro.

"A los vivillos que se aprovechan de los pobres y usurpan lo que no les corresponde no van a durar ni un minuto conmigo", bramó el intendente un 23 de febrero de este año. Lo hizo desde un escenario en medio de un acto, en donde apuntó contra un hombre que hasta esos momentos pertenecía a sus filas. Héctor Carrión no supo que se trataba de él. Sólo unos minutos después cuando alguien le aclaró las acusaciones lo entendió.

Una carta del delegado de Zelaya en ese momento, Miguel Pedraza, y de la titular de la policía de esa localidad, Blanca Tolosa, mencionaban a Carrión en presuntos hechos de ocupación ilegal de terrenos. Zúccaro les creyó e hizo caer su espada sobre el legislador oficialista.

Días después fue expulsado del bloque zuccarista y una comisión investigadora intentó averiguar qué había pasado. Pero no pudo reunir elementos, más que comentarios o dichos de terceros. Nadie se presentó a declarar.

"Se están equivocando feo conmigo; tengo la conciencia tranquila, pero esto de alguna manera te mancha. Pero mi familia y en Zelaya me conocen, y saben que no soy capaz de hacer una cosa así. No entiendo como el intendente compró las acusaciones sin siquiera llamarme", se preguntaba por aquellos días Carrión, entre sorprendido y decepcionado.

"Creí que el intendente era distinto, pero me equivoqué", añadía.

Pero la virulencia de Carrión fue subiendo conforme pasaban los días y el tema no se aclaraba. "Zúccaro se va a tener que comprar un perro si quiere tener amigos, porque se está quedando cada vez más solo; el intendente tiene puesta la careta de Alí Babá, es el jefe de la banda", soltaba cada vez que le ponían un micrófono enfrente.

Pero las diferencias parecen haber llegado al final. Incluso, asegura Carrión, desde el Gobierno le pidieron "disculpas" y no descarta aceptar un hipotético ofrecimiento para trabajar luego del 10 de diciembre en la Delegación de Zelaya.

—¿Es verdad que se limaron todas las asperezas que había entre usted y el intendente?—, preguntó a Carrión el programa radial OFF THE RECORD (FM Estudio 2, 105,9 MHZ).

—Es cierto. En un acto que se hizo ayer (por el miércoles, en donde se entregaron casas sociales), la señora del intendente (Carmen Zúccaro) me pidió disculpas porque se habían equivocado. Lo veo como un acto de grandeza y no dudé en aceptarlas, no soy rencoroso. Me sentí congraciado por la actitud.

—Pero se dijeron cosas muy duras, acusaciones cruzadas de todo tipo

—Sí, era una acusación muy grande y faltó la instancia del diálogo, por eso se dieron así las circunstancias, como la expulsión del bloque. Fueron decisiones apresuradas por parte del bloque y mías. Por mi parte tenía bronca porque sabía que no era así el tema.

—¿Qué fue lo que pasó entonces?

El intendente se apresuró, pero eso fue hace un año y para mí ya pasó. Hubo una comisión investigadora que tuvo objetividad y en donde se llegó al resultado que yo no tengo nada que ver con las acusaciones; hubo gente que me quiso ensuciar.

—Es verdad que falta menos de un mes pata terminar el mandato, ¿pero piensa volver al bloque del zuccarismo?

No sabría si retorno al bloque. Muchos ya veían que esto podría pasar en las votaciones del Concejo, en donde si algo me parecía bien lo votaba. Fui oposición y marqué cosas, como modificar algunos valores de la Tarifaria.

—Se habla de una posible vuelta a la Delegación de Zelaya luego del 10 de diciembre, ¿la aceptaría?

—He escuchado comentarios y la gente me pregunta lo mismo, pero no sé de dónde salieron los rumores; nadie habló conmigo. Tendría que pensarlo y ver qué pasa en estas semanas.

—¿Le gustaría que así como se lo acusó públicamente también de la misma manera digan qué se cometió un error?

—Me gustaría que el intendente diga que se equivocó, tiene grandeza y puede ser que en algún momento lo diga.

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