Las comunidades aborígenes en los niveles de mayor probreza en el mundo

Las comunidades indígenas de Salta, en sus distintas zonas de ubicación, no escapan a la realidad que golpea a los pueblos originarios de todo el mundo que de acuerdo a un informe elaborado por la Organización de las Naciones Unidas , más de 300 millones viven dentro de la franja de mayor pobreza.
La discriminación las injusticias históricas serían las consecuencias para esta realidad en la que además se inscribe el analfabetismo y el desempleo, asociado además a la falta de acceso a la salud, a una buena nutrición y recursos básicos de cuidados en general.

Los trabajadores indígenas en la región ganan la mitad de lo que gana cualquier persona no perteneciente a una etnia originaria, debido a la discriminación y, con esto, a la brecha en la calidad de la educación.

Con todos esos aspectos la esperanza de vida de un indígena es unos 20 años más corta que la del resto de la población del planeta, por los altos índices de mortalidad infantil y maternal, Sida y tuberculosis. La tasa de mortalidad infantil en las comunidades indígenas es 70% más alta que la del resto de la población

Según sus autores, una tercera parte de los 900 millones de personas más pobres del planeta son indígenas, pese a que sólo constituyen el 5% de la población mundial.

Señala que, por ejemplo, un indígena en Paraguay tiene una probabilidad 7,9 veces más alta de ser pobre que el resto de la población.

Esa misma cifra en Panamá es 5,9 veces, de 3,3 veces en México y de 2,8 veces en Guatemala.

También señala como ejemplo que el 95% de los indígenas hondureños menores de 14 años padecen de malnutrición.

Otra "amenaza considerable" de la que alerta el documento son los desplazamiento de los indígenas de sus tierras, territorios y recursos, en muchos casos por motivos económicos.

"Cuando los pueblos indígenas reaccionan y tratan de defender sus derechos, sufren agresiones físicas, prisión, tortura, y en algunos casos incluso la muerte", afirma el informe.

Asimismo, advierte que la situación de las comunidades indígenas en los países desarrollados tampoco está exenta de algunas de las dificultades que afrontan otros pueblos en partes más pobres del mundo.

En países como Australia, los indicadores de salud de los indígenas son peores que los del resto de la población, tienen una menor expectativa de vida y su índice de desempleo es mayor, asegura.

Comentá la nota