COMUNICADO OFICIAL El Municipio promete expropiar el edificio de la Alianza Francesa si no se respeta la arquitectura

Además, defiende las gestiones realizadas hasta ahora y acusa a representantes de la cultura local de haber permitido el deterioro que sufre la sala Víctor Hugo.
Con la intención "de dejar en claro las distintas gestiones y la postura" sobre la posible venta del edificio de la Alianza Francesa, el Municipio envió un comunicado en el que promete comenzar el trámite de la expropiación a través de un proyecto de Ordenanza en el Concejo Deliberante.

A continuación, el escrito que llegó desde la Oficina de Prensa: "Desde fines del año 2005 se inició un acercamiento con las autoridades de la mutual de empleados municipales a los fines de acordar, a través de un convenio urbanístico, la recuperación del edificio y el uso conjunto del mismo para actividades culturales del Municipio, pretendiendo incluir en el uso del bien a la Alianza Francesa.

Este proceso quedó trunco dado que las autoridades de la mutual sólo pretendían deshacerse del inmueble, obviamente sin considerar el valor patrimonial que posee.

Dada esta situación, a mediados del año pasado, el Ejecutivo local quiso -con el aval del Concejo Deliberante- comprar el edificio en cuestión. Para ello le ofreció a cambio al Sindicato de Empleados Municipales -dueños hasta el momento del edificio de la Alianza Francesa-, la propiedad donde actualmente funciona el Juzgado de Faltas No.1, más la posibilidad de acordar un monto de dinero para equilibrar la diferencia.

El Municipio no recibió respuesta a este ofrecimiento. Sin embargo, inició igualmente las acciones necesarias para su tasación y subdivisión, como así también gestiones para conseguir los recursos necesarios para financiar la diferencia.

Hasta el momento, el Gobierno Local se ha sumado a los juninenses que quieren mantener este importante edificio cultural dentro del acervo patrimonial de la ciudad. Sin embargo, existen cuestiones de sentido común que son imposibles de eludir, a saber: tanto para realizar un convenio como para la compra de un inmueble es necesario la autorización del propietario y es preciso que un comprador y un vendedor se pongan de acuerdo. Esto no ha ocurrido: la oferta municipal de venta ha recibido como respuesta la misma operación propuesta pero con una empresa comercial, según trascendidos.

El salón Víctor Hugo, se encuentra en muy malas condiciones edilicias, en un deterioro que fue creciendo año a año. Quienes hoy se rasgan las vestiduras pidiendo la acción municipal, callaron durante mucho tiempo ese desgaste.

Desde principios del `60 -cuando el Salón fue utilizado para las actividades sociales del Club Sarmiento-, este espacio cultural dejó de ser tal, tanto es así que en la década del `80 se lo utilizó con fines comerciales, para la fábrica y venta de muebles de mimbre.

La inacción oficial de la que se está hablando en estos días, es propia de los veinte años anteriores en los que quienes hoy declaman peticiones y declaraciones, "dejaron hacer" para que el edificio pasara de manos de la Sociedad Francesa a la Mutual de Empleados Municipales, para que el salón se deteriora al extremo.

Estas mismas voces defensoras de la cultura, ¿dónde estaban cuando se vendieron las instalaciones del Crystal Palace, a una empresa que sólo funcionó un año (Musimundo) y enseguida lo vendió? ¿Dónde, cuando se demolió la estación del Automóvil Club, para construir una estación estándar?

Por último, si el edificio fuera vendido y corriera peligro su patrimonio arquitectónico, el Poder Ejecutivo elevará al Concejo Deliberante una ordenanza pidiendo su expropiación.

Desde el 2003, dentro de las posibilidades legales y reales y sin entrar en artilugios demagógicos ni aprovechando oportunidades políticas del momento, el Gobierno Local trabaja por mantener el patrimonio de nuestra ciudad. El salón Víctor Hugo forma parte de él".

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