Las comunas santafesinas se ajustan el cinturón para afrontar el año

Los gobiernos municipales de Santa Fe se preparan para surcar la crisis. A las noticias de la falta de coparticipación por parte de la Nación y sus consecuencias en el ámbito provincial se sumaron cortes de ruta y movilizaciones, sobre todo en el sur de la provincia, en reclamo a la solución del conflicto agrario y la reactivación industrial.
La respuesta en algunos municipios como Firmat, Venado Tuerto y Granadero Baigorria fue analizar, congelar y reformular sueldos de los funcionarios, en otros mantener un estricto control sobre los gastos.

La primera acción fue de la municipalidad de Granadero Baigorria, en la cual el intendente Alejandro Ramos optó por recortar sueldos en un 30 por ciento al personal político de gabinete y canceló la obra pública.

En el sur se aprestan para el tsunami anunciado. El intendente de Venado Tuerto, José Freyre, admitió que este será un año de austeridad aunque con el fin puesto en la consecución de obras. Entre las medidas para paliar la crisis figura una reducción del 20 por ciento de sueldos en todas las secretarias con sus respectivas dependencias.

Además no se tomará nuevos empleados municipales "salvo que se produzcan bajas por jubilaciones", dijo Freyre.

Otra de las medidas que se van a tomar es el no aumento de sueldos para el personal municipal jerárquico "por lo menos durante los seis meses siguientes y de persistir la crisis vamos a extenderlo por más tiempo".

En Firmat, el intendente Carlos Torres dijo que será un año austero y "con la meta puesta en cumplir con lo presupuestado. El impacto de la crisis se nota y debemos ser cautelosos ".

En el caso de los sueldos del personal jerárquico de la Municipalidad, el intendente coincidió en mantener los actuales valores y no producir aumentos en los próximos meses. Torres admitió no tener problemas económicos financieros aunque aclaró que "hay que ser muy cuidadosos".

Austeridad. El planteo generalizado de los mandatarios es similar en distintos puntos provinciales. En Villa Cañas Jorge Sesnich prevé un año difícil , y en Rufino, el intendente Jorge Giordano coincide al igual que sus pares en que este "será un año de austeridad".

En Villa Constitución, el intendente Horacio Vaquié adelantó que su gobierno evalúa una serie de medidas que apuntarían a racionalizar el gasto.

Aseguró que las decisiones se delinearán al retomar sus funciones el secretario de Hacienda, Mario Serra, quien se encuentra en uso de licencia ud. "En principio, veremos cómo recortar gastos, viáticos, horas extras y otros rubros. También deberemos analizar la cuestión de los sueldos de los funcionarios, habida cuenta de que están enganchados a los salarios municipales", señaló Vaquié.

De todos modos, el intendente destacó que los niveles de recaudación por tasas se mantienen estables y con un "buen cumplimiento" por parte de los contribuyentes locales.

Por su parte, el intendente de Arroyo Seco, Darío Gres, explicó que en su gobierno "el ajuste comenzó a hacerse ni bien asumimos".

"Recortamos los gastos del personal político, de viáticos y también en eventos y homenajes. Estimamos que en los próximos meses estaremos profundizando los ajustes, aunque ya no queda mucho por recortar", sintetizó Gres.

En cuanto al congelamiento de los sueldos de funcionarios, el mandatario recordó que, si bien los salarios están enganchados con los incrementos que recibe el resto del personal municipal, "nuestros funcionarios no cobraron el aumento del 20 por ciento que otorgamos el año pasado a los trabajadores, así que de hecho están congelados desde entonces".

Sin embargo, advirtió que en la actual situación la prestación de servicios brindados por el municipio "está al límite", y explicó: "El Concejo no quiere conceder un incremento en las tasas, y por eso la prestación de servicios está al límite. Y ni hablar si los municipales reclaman un nuevo aumento, porque será imposible de otorgar".

Plan de ajuste. El vicepresidente comunal de Empalme, Juan Cruz Cándido, recordó que su gobierno efectuó "un riguroso plan de ajuste desde la asunción, que aún está vigente y que deberá profundizarse".

"Gracias a estos ajustes, durante 2008 se realizó una importante reducción del gasto público, se comenzó a regularizar el pago a proveedores y también se redujo la planta de personal comunal permanente y temporario en un 20 por ciento", detalló. "Mucho más no tenemos como para ajustar, y la situación se complica: el distrito sólo tiene 3.200 hectáreas, y tampoco existe desarrollo comercial ni industrial que permita recaudar. Si le sumamos el compromiso de la coparticipación por créditos de gestiones anteriores, entonces el panorama no es muy halagüeño", describió Cándido.

Vicente Martelli, de Alcorta, expresó que "Nuestro gobierno se caracterizó por efectuar una muy buena administración de los recursos, y en ese sentido siempre realizamos una economía rigurosa con ajuste del gasto público", destacó el jefe comunal.

Desde el municipio de Funes dijeron que "no habrá aumento de sueldos para personal político o de gabinete, aunque deberán afrontar el eventual aumento de salarios del personal. Manifestaron que "se estudia la forma de recortar gastos sin afectar servicios.

José Pedretti, de Roldán aseguró que "no habrá aumentos para personal político y se redujeron las compras". Dijo que su sueldo es de 5 mil pesos y el de los secretarios de 4 mil, montos que consideró discretos.

Para el presidente comunal de Carlos Pellegrini, Carlos Davalle "no sobra nada, pero recuperamos económicamente a la comuna. De todos modos, si la crisis sigue no sabemos cómo nos puede ir. Hasta ahora continuamos con las obras que tenemos en marcha".

   El intendente de San Jorge Enrique Marucci, aseguró que "los sueldos están asegurados. Se determinó no encarar obras que comprometan el estado del municipio, no incorporar personal y cuidar los gastos. Nos ajustamos estrictamente al presupuesto".

   El titular de la Municipalidad de El Trébol, Fernando Almada, sostuvo que "la situación es privilegiada. Se cerró el año 2008 con un superávit cercano a los 800 mil pesos y tenemos totalmente controlado el pago de sueldos que se abona puntualmente".

   "Desde principios del año pasado tomamos precauciones que no están atadas a la situación que vivimos actualmente por la crisis, sino que tienen que ver con nuestra política de trabajo. Nos propusimos ser austeros y racionales, se redujo el ritmo de trabajo en obras, pero no se suspendió ninguna".

   El intendente de Sastre, Rosaldo Gardella, explicó que "se continuará con la prestación de los servicios en forma normal, no habrá retoques a la economía municipal, salvo en el ritmo de las obras. Avanzaremos con cautela, con los recursos en la mano y con la firme convicción de no empeñar las arcas municipales".

   El intendente de Santo Tomé, Fabián Olive calificó como "difícil" la situación de la ciudad. "El municipio no se encuentra en una situación sencilla. No podemos acceder a créditos por compromisos asumidos por gestiones anteriores y debemos afrontar un incremento de los costos de funcionamiento en virtud del aumento de precios y del mejoramiento de las condiciones salariales de los empleados. Estos factores limitan sensiblemente la capacidad de ahorro e inversión y reducen los márgenes de acción".

   Un reclamo común que hicieron los jefes comunales está relacionado con la revisión de los montos de coparticipación, atendiendo a que los insumos y costos de funcionamiento de las estructuras municipales se incrementaron a un ritmo absolutamente discordante con los fondos que envía el gobierno provincial.

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