Dos comunas enfrentadas por el cobro de un tributo a una industria

Las comunas de Pueblo Esther y Alvear mantienen una verdadera batalla jurídica por la recaudación de las tasas a una importante empresa radicada en una de ellas pero que tributa a la otra.
Hasta ahora, la razón quedó del lado de Pueblo Esther, en cuyo ejido se levanta la multinacional Johnson Controls, aunque Alvear (que hasta ahora era beneficiaria del derecho de registro e inspección) apeló la medida.

Johnson Controls se dedica a la fabricación, producción, ensamblado, armado, venta y distribución, importación y exportación de asientos para automotores. La empresa se estableció en 1995 en jurisdicción de Pueblo Esther y abonaba el Drei en esta localidad.

Sin embargo, y como esta industria es la principal proveedora de la automotriz General Motors, establecida en Alvear, las autoridades comunales de esta localidad le exigieron inscribirse allí y abonar el 50 por ciento del tributo, por entender que el derecho debía ser compartido.

La situación se forzó aún más cuando se designó a General Motors agente de retención del Drei de Johnson Controls, lo que obligó a hacer los depósitos correspondientes en la comuna de Alvear. Las autoridades de esta localidad fundamentan su accionar en que la empresa en cuestión tiene un espacio administrativo y empleados dentro de la misma General Motors.

Acción judicial. Ante esta situación, Pueblo Esther promovió una acción judicial para reclamar la totalidad de un tributo que, a juicio de sus autoridades, le corresponde. La Comisión Arbitral del Convenio Multilateral, que resultaba competente por decisión de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, decidió —de acuerdo a la ley provincial Nº 8.173— que el Drei le correspondía íntegramente a esta comuna, en cuya jurisdicción se levanta la planta en la que Johnson Controls realiza sus actividades, y que el escritorio que ostenta en la planta automotriz de Alvear no puede tener ninguna influencia pues no se trata de una actividad fabril.

"Por lo demás, no resulta concebible —expresó el juez—, que una empresa o cualquier persona posea un local dentro de otro local ajeno, lo cual es suficiente para terminar el diferendo". De esta manera se resolvió que el Drei le corresponde ahora y siempre a la comuna de Pueblo Esther.

Apelación. Por supuesto, Alvear no se quedó quieta y apeló el fallo. Ahora será la Cámara la que tenga la última palabra.

Las autoridades de Pueblo Esther entienden que el hecho de apelar un fallo tan preciso y claro tiene una sola finalidad; la de alargar o extender la cuestión y la devolución de lo percibido durante muchos años sin derecho. También consideran que esto crea una responsabilidad mayor a los representantes de la comuna de Alvear. "Se tiende solamente a desbaratar un derecho ajeno, utilizando recursos administrativos y judiciales no previstos para estos casos, al igual que la figura del agente de retención", insistieron.

El tema no sólo es importante para las comunas en cuestión, sino que puede sentar un antecedente importante o servir de disparador en aquellos casos de empresas que tienen radicadas sus plantas industriales en un lugar y sus oficinas administrativas (o sus gerencias comerciales) en otro. Una práctica que se alimenta de beneficios impositivos que algunas localidades ofrecen para que las firmas anoten allí sus casas centrales.

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