La comuna no ha saldado aún su deuda con el gremio estatal

El balance anual guarda para el nuevo ejercicio una serie de promesas incumplidas por las autoridades. La inseguridad en el hospital Padre Angel Buodo todavía espera por una respuesta.
GENERAL ACHA. La secretaria general de la seccional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Nilda Lescano, afirmó que al cabo de 2008, “quedaron muchas cosas por concretar y las demandas de los trabajadores no han sido satisfechas”. Se quejó porque no se produjeron modificaciones en la estabilidad laboral de los porteros de escuelas, ni en los monotributistas. El reclamo apunta, además, a la creación de los cargos para quienes revistan en la Ley 2343.

Salud.

Otra de las áreas postergadas es la de Salud Pública. A criterio de la sindicalista, el año pasado “dio respuestas tan insignificantes, que no se nota”. Entre la lista de reivindicaciones, cobra mayor notoriedad la necesidad de mejorar las condiciones de seguridad para el personal.

El Ministerio de Bienestar Social comenzó a elaborar un cronograma para los hospitales de General Pico y Santa Rosa. Aunque hay un compromiso de la ministra Cristina Regazzolli, el hospital Buodo de General Acha continuaría desprotegido.

“Solo existe una posibilidad de diálogo con las autoridades relacionadas con el tema”, respondió Lescano. Hace pocos días, un enfermero fue agredido físicamente. A mediados de 2008, el mismo trabajador y el chofer de la ambulancia fueron privados de su libertad, retenidos en medio de una gresca familiar, cuando habían sido requeridos para asistir a un lesionado.

Popular.

Una manifestación a mediados del año pasado pidió por más recursos humanos, equipamiento, obras y refacciones edilicias. “Aparentemente, puede haber respuestas por rayos X: hace mucho que los equipos se compraron, pero aquí seguimos con la problemática”, dijo Lescano. Con referencia al servicio de diálisis, dijo que se designó al nefrólogo, pero falta adecuar la sala y el equipamiento.

Consideró que tal vez los reclamos son múltiples y eso provoca que no se vean los resultados. Simultáneamente, las dificultades en materia de recursos humanos y equipamiento convirtieron en poco tiempo al hospital en una sala de primeros auxilios, que deriva las complejidades a otros centros sanitarios, casi siempre al Lucio Molas de Santa Rosa.

En materia salarial, los planes Jefes y Jefas de Hogar Desocupados continúan percibiendo una ayuda de solo 150 pesos mensuales. “No son muchos, pero hay”, sentenció la sindicalista.

Paralelamente, las personas que ofrecen servicios como padres u hogares sustitutos, -particularmente en Acha- se manifestaron públicamente a través de LA ARENA. Reciben una compensación de 440 pesos mensuales, con los cuales la familia debe afrontar gastos de vestimenta, alimentación, calzado y, hasta a veces, medicamentos que requieren los bebés, niños y adolescentes que cuidan.

Convenio.

Sobre el cierre del período anterior, la ATE celebró un convenio con la municipalidad de General Acha para cancelar una antigua deuda en materia de aportes sindicales que la administración de Omar Avila no transfirió al gremio.

A priori, ese acto fue considerado como “un acuerdo histórico”. Pero en los hechos, se cumplió sólo parcialmente. El convenio también contempla el pago de una suma en efectivo, que hasta el presente la municipalidad no abonó. “Se escrituraron los inmuebles, donde soñamos tener la sede propia, pero falta recibir el dinero de las cuotas acordadas”, dijo Lescano.

Los argumentos se basan en la baja recaudación municipal, aunque las autoridades especularon que el dinero provendría del tesoro provincial. El monto original de la deuda tuvo una actualización, acordada entre las partes, sin litigar judicialmente.

Comentá la nota