La Comuna recaudó $2 millones con un remate

Alrededor de 300 acreditados tuvo la subasta que concretó el sábado la Municipalidad de Paraná, en una iniciativa que tiene un sólo antecedente, en 1996. Los objetos se pudieron ver a través de una pantalla gigante.
El remate de vehículos en desuso y bienes de rezago pertenecientes a la Municipalidad de Paraná se desarrolló el sábado, de 9 a 18, en la sede de los Talleres municipales ubicados en calle Confederación Argentina, esquina Bartolomé Zapata.

Se acreditaron 300 interesados provenientes, además de Paraná, de las localidades de La Paz, Diamante, Colonia Avellaneda, Concordia, Santa Fe, Rosario y San Benito, entre otras.

El Colegio de Martilleros asistió a la Comuna en la venta en subasta de elementos en desuso, en tanto que el Colegio de Mandatarios y Gestores garantizó —para el caso de los vehículos como bienes registrables— la transferencia a nombre del tercero antes de ser retirado.

El intendente José Carlos Halle destacó el trabajo conjunto público y privado, al expresar que "esto demuestra que con la participación de la sociedad civil, los colegios profesionales en este caso, pueden gestarse proyectos muy buenos en beneficio de todos los paranaenses, porque vender este material implica recuperar dinero público para reinvertir en la prestación de servicios", indicó.

Hugo Dayub, secretario del Colegio de Martilleros a cargo de la subasta, hizo un balance "altamente positivo" de la jornada y resaltó "la seguridad, puesto que no hubo disturbios propios de un remate tan grande".

Qué se subastó

Los 200 lotes subastados se componían de equipamientos que la Municipalidad dio de baja desde las distintas reparticiones: 110 vehículos (máquinas viales, automóviles, utilitarios y demás, como autopartes, por ejemplo) y material de rezago, que incluye computadoras, muebles, restos de cañerías, plomo, implementos de alumbrado y distintos tipo de equipamiento de oficinas. Fueron vendidos todos los lotes ofrecidos, a excepción de una máquina hidroelevadora, que tenía una base de 30.000 pesos.

Uno de los aspectos que despertó el interés de los participantes fue la buena condición dominial de los bienes, ya que no tienen embargos y se realizó la verificación con la colaboración de la Policía de Entre Ríos, "por cuanto el que llevó algún bien del remate lo hizo en optimas condiciones en lo referido a su documentación", indicó Dayub.

Organización

En la organización de la subasta que llevó seis meses de trabajo, intervinieron las áreas de Hacienda, Suministro, Control Patrimonial, Tesorería, Rezago y Talleres Mecánicos.

"Por supuesto que también participó el Concejo Deliberante, que sancionó en diciembre de 2008 una ordenanza que autorizó la venta de bienes municipales en pública subasta", explicó la secretaria de Gobierno, Rosario Romero, quien estuvo al frente de la organización.

La funcionaria también coincidió con la evaluación positiva de la jornada y la destacó como "un hecho inédito", puesto que aunque hay un antecedente de remate en 1996, "jamás se trabajó en una subasta de tales dimensiones que implica recuperar para el erario público dinero proveniente de material en desuso". Por otro lado, agregó, "habrá una limpieza en distintas reparticiones, de donde se retiró este material".

Romero dimensionó la importancia del remate comparando que, por ejemplo, "la Municipalidad tiene 500 vehículos y se subastaron 100".

Asimismo, la secretaria de Gobierno remarcó que a pesar de la cantidad de gente presente, "en ningún momento se desordenó la subasta".

Algunos de los objetos subastados fueron llevados hasta el lugar, y de todos hubo fotos exhibidas en pantalla gigante, es decir que pudieron ser observados por todos los asistentes. Según se informó, lo recaudado se destinará a comprar nuevos vehículos para la Comuna.

Una máquina, la excepción

La secretaria de Gobierno explicó que la única máquina que no se vendió, una elevadora hidráulica, será ofrecida a algún municipio de Entre Ríos, porque "se trata de una unidad sin uso, que se eleva menos metros de lo que miden las luminarias en Paraná".

En ese sentido, anticipó que "seguramente la canjearemos por algún producto que nos haga falta". La elevadora tenía una base de 30.000 pesos, y se había puesto a remate recién en los últimos días, por lo que no despertó interés de los asistentes a la subasta.

Rosario Romero destacó la situación patrimonial de los vehículos, al advertir que "cada comprador sabía cuánto debía abonar para realizar la correcta transferencia, por lo que la semana que viene, cuando tengan la compra, el Municipio ya no tendrá la responsabilidad civil por ese vehículo".

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